jueves, 17 de julio de 2014

Capítulo 10/ Look after you

-¿Qué  me harás hacer bebé?- Dijo, pervertido.
Negué con la cabeza provocando que los pocos cabellos que continuaban sujetos en mi coleta cayeran a su aire por mi rostro.
-Para empezar, exponerás tú la mayor parte del trabajo.
Luke me miró curioso.
-¿Por qué?
-Simplemente, no me gusta hablar en público.- Evité dar más explicaciones.
-Deberíamos quedar otro día para preparar la presentación y eso.- Me miró divertido y me preparé para lo chorrada que iba a soltar.- En la biblioteca no se puede hablar, ¿vamos a mi casa o sigues teniéndome miedo?
-No te tengo miedo.-Eso es cierto, más o menos; no le tengo miedo a él, pero sí a estar los dos juntos solos, y en su casa, territorio enemigo.- Propongo el parque.
Para mi asombro Luke aceptó sin problemas así que como no había nada más de lo que hablar, me coloqué bien la mochila y continué mi camino. El pelo caía sobre mi rostro impidiéndome ver con claridad la calle, así que hasta que Luke me llamó no me di cuenta de que estaba encima de su moto a un par de metros de distancia.
-¿Te llevo a algún lado?
-No.- Dije cortante. Desde pequeña llevaba viendo películas en las que el motero proponía subir a la chica a su moto, la chica se negaba y el motero la cogía y la montaba en la moto, así que, por seguridad me alejé lo máximo posible de la moto.
-¿Tienes miedo?- Insistió Luke con una sonrisa burlona en el rostro. De las pocas veces que lo había visto sonreír, su sonrisa era burlona, nunca vi su verdadera sonrisa, la franca, y era algo que me molestaba enormemente.
-Sí.
Luke bajó de la moto y vino decidido hacia mí, lo que me faltaba. Estaba segura de que iba a pasar esto. Cuando estaba a un paso de mi levanté la pierna y…
-¿Estás loca?- Gruñó Luke mientras se doblaba y apoyaba sus manos en su entrepierna.- ¿Qué problema tienes?
-No quiero subir a esa moto.
-¿Y quién te dijo  que ibas a subir?
-¡Venías hacia mí! Estaba claro que me ibas a coger y subir a la fuerza.
Luke me miró asqueado, y una sonrisa malvada apareció en su rostro. Esto no me gusta nada.
-Bebé- Dijo con voz suave, provocando que los pelos se me pusieran de punta.- A ti no te cojo en brazos, porque me matas.
-¿Me estás llamando gorda?
-Lo has dicho tú, no yo.
En seguida una mueca de dolor cruzó mi rostro y mis ojos se fueron empapando lentamente en lágrimas, pero no me permití llorar, no delante de él. Pasé por su lado sin ni siquiera mirarlo y caminé, tranquila, hasta mi casa. Deseando que Luke desapareciera, y no haberlo conocido. Jamás.

Estábamos sentadas en clase de Inglés y les estaba contando mi fabulosa tarde a Lee y Ness. En cuanto llegué a clase ese día mis amigas captaron enseguida que algo no iba bien. Unas enormes ojeras decoraban mis ojos  y mi cara debía de ser translúcida.
-Vaya chica, parece que no tuviste una buena noche.- Comentó Ness en cuanto me vio.
Y así fue, estuve toda la noche pensando en Luke, y durante las pocas horas en las que pude dormir él aparecía en mis sueños, así que no tenía muy claro que era mejor: dormir, permanecer despierta o morir, la verdad es que la última era la que me parecía más práctica.
-No me puedo creer que te llamara eso, capullo.- Lee estaba muy disgustada.
Vanessa, en cambio, le hacía mucha gracia la situación.
-¿Qué te hace tanta gracia?- Pregunté algo mosqueda.
-Te ha llamado gorda y…- Se tomó su tiempo para calmar su respiración.- ¡Eres un palo de escoba! Recto, plano y delgado.
Iba a contestarle a Vanessa que me habían crecido algo los pechos y ya no era tan plana cuando entró en clase Mr Maravilla. Mr Maravilla, también llamado Thomas, era el profesor más guapo y encantador del instituto, incluso Gwendolyn, la profesora de matemáticas lo encontraba inexplicablemente atractivo, la gran parte de las mujeres (puede que incluso de los hombres) estaban colados por él, y él, lo sabía. Lee y yo, por desgracia no, intenté que me pareciera atractivo, para integrarme pero siempre me dio la sensación de que era un poco bizco así que desistí en mi propósito de enamorarme de un profesor.
-Hola mis buenos alumnos- Saludó, jovial.- Veo que solo falta Luke.
Mi interior estaba gritando de alegría y euforia cuando el susodicho irrumpiócon el pelo perfectamente peinado en la clase.
-Veo que no falta nadie.- Dijo sonriendo.
Noté como Luke se sentaba a mi lado y me observaba con atención. Permanecí impasible.
-Bebé.- Susurró cuando estábamos copiando las frases que Thomas nos había mandado para traducir.- Lo siento.
Le ignoré, aunque un sentimiento de culpabilidad emergió en mí en cuanto, por descuido, le miré a los ojos y caí en la trampa.
-¿El qué?- Contesté. Mierda.



(Holiwii, ¿Cómo va todo? En fin, siento haber tardado tanto en subir (siempre digo lo mismo :$)  En fin, espero que os haya gustado este capítulo y que me dejéis comentarios, aunque nunca me los dejáis pero bueno, sería de agradecer. Gracias por leer. Muchos besos mis pequeños lectores. Ana <3 )

No hay comentarios:

Publicar un comentario