domingo, 30 de marzo de 2014

Capítulo 14/Speak Now


Miro con curiosidad, mezclada con miedo, la enorme puerta de madera oscura que se encuentra enfrente de mí. Respiro fuertemente antes de llamar a la puerta; no tengo ni idea de por qué, pero siento como si estuviera ahora mismo escribiendo mi propio destino mezclado con la pequeña sensación de que me estoy “Metiendo en la boca del lobo”; como vulgarmente se dice. Al cabo de un par de segundos, una bajita señora, que debe rondar por los sesenta y pocos años, me abre la puerta con una sonrisa asomando por su cara, que en cuanto me presento desaparece, y con leve movimiento, me indica que pase a la cocina.
-Sabía que llegaría este día- Me dice tranquilamente mientras calienta agua en una tetera- ¿Quieres algo de Té?
Pongo una mueca de desagrado, que causa que la melodiosa risa de Anissa resuene por toda la cocina, su cara me suena a alguien, que ahora mismo no consigo ubicar.
-Supongo que eso será un “No”.
Asiento tímidamente, y comienzo a jugar con los hilos que cuelgan de mi jersey granate de lana. Toda la valentía y motivación por saber tuve durante todo mi camino hasta aquí, se esfumó en cuanto pisé esta acogedora y pequeña casa.
-¿Qué quieres saber, Elena?
-Por favor, llámeme Lena.
-Muy bien, Lena- Dice con una sonrisa algo tensa.- ¿Qué quieres saber?
-¿De qué me conoce?- Lo pregunto tan rápido y directo, que ambas nos quedamos sorprendidas.
-Fui la persona que te ayudó a nacer, tu madre, una muy buena mujer, no quería parir en un hospital, me contrató para ayudarte a nacer. Recuerdo que eras un pequeño bebé, que no paraba de llorar y mirar a todos con unos grandes y curiosos ojos. No han cambiado nada- Dice con voz soñadora y un deje de melancolía. Hace una pausa y bebe un poco de su Té.- Claro que de eso, hace mucho tiempo. Fue exactamente en la habitación del fondo del pasillo donde naciste. De todos modos, ¿A qué viene tanto interés por todo esto ahora?
-Nada en particular, mi hermana está en un orfanato y…
-¿Tienes una hermana pequeña? ¡Qué alegría!
-Es mayor. Usted… ¿No lo sabía?
Rápidamente se incorpora en su silla y mueve el pie con nerviosismo.
-Bueno, ya sabes, la memoria a mi edad comienza a fallar, es imposible acordarse de cada uno de los niños que a los que ayudé.- Se hace la tonta mientras vuelve a darle otro sorbo, esta vez más prolongado, a su Té.
Achino los ojos con suspicacia y le formulo la pregunta que lleva varios minutos rondando por mi cabeza.
-¿Pero de mí bien que se acuerda de mi? ¿No Anissa?
-Tú fuiste un parto muy difícil, sería imposible no acordarse.
-¡Eso es mentira! El informe médico, que usted misma escribió, pone claramente “Parto limpio y rápido. Dígame ahora mismo que pasa.- Exclamo alterada. Estoy empezando a hartarme de que nadie sea claro conmigo.
-Mira niña- Sé por el tono de su voz que se está empezando a enfadar.- No sé nada de tu hermana, y eso fue hace mucho tiempo así que déjalo estar.
En ese momento suena el timbre, ambas nos miramos como la liebre a la serpiente, sin saber muy bien qué hacer. Frunzo los labios y ella el ceño. Y disparamos una pregunta a la vez.
-¿Es tu hermana?
-¿Espera a alguien?
Lenta y sigilosamente, nos levantamos y nos dirigimos a la puerta. Con un movimiento de cabeza le indico que abra la puerta. Al otro lado de ésta, me encuentro a un perdido Ashton, que mira alternativamente el número de la casa de Anissa  y un papel, comprobando que ésa es la dirección correcta. Aguanto la risa, semeja a un auténtico turista. Enseguida me recompongo.
-¿Se puede saber que haces aquí?- Le pregunto a voz en grito.
Ashton pestañea varias veces, tiempo suficiente para que Anissa formule la “Gran” pregunta.
-Y ¿Éste quién es? ¿Tu novio?
Ashton levanta ambas cejas y yo me masajeo la frente en señal de cansancio. ¿Se puede saber qué le pasa a todo el mundo con Ashton y conmigo?
-Lo que faltaba… -Susurro, y con una disculpa, agarro a Ashton del brazo y me lo arrastro calle abajo ante la curiosa mirada de Anissa.


( Y… ¡Aquí está el Capítulo 14! Bien, para ser sincera, no esperaba que esto del blog, me fuera a gustar tanto. Me parece tan guay esto de que haya gente que lea lo que escribes voluntariamente que buff, no tengo palabras, bueno, me dejo de enrollar que os estoy aburriendo. ¿Qué os ha parecido este capítulo? ¿Anissa esconde algo? ¿Qué va a pasar entre Ashton y Lena? Bueno, esto es todo por hoy, subiré en cuanto pueda. De todo modos subiré #Imaginas y ya me diréis que os parecen. Espero vuestros comentarios. Muchos besos mis pequeños lectores. Ana <3)

viernes, 28 de marzo de 2014

Capítulo 13/Speak Now


-Así que… eso se comenta…- Es extraño, mientras a Ashton le parece divertido que la gente piense que somos novios, yo siento como una enorme ola de pánico se apodera de mi. No es que Ashton no me parezca atractivo, se podría decir que todo lo contrario, me parece peligrosamente encantador, pero, para ser realistas, él es todo lo contrario a mí, y el simple hecho de que la gente se fije en mí por una idea equivocada me produce repulsión.
-¿Te parece gracioso?- Levanto las cejas molesta.
-Bueno, tiene su gracia que piensen que tú y yo salimos juntos.
-¿Por qué?
-Pues porque…no eres la clase de chica con la que salgo.
Vale, reconozco que eso ha dolido.
-Entonces seguro que te alegra escuchar esto- Digo mientras me levanto del césped y me sacudo vigorosamente los pantalones- No hace falta que me ayudes en esto, me basto sola, gracias por todo- Antes de que pueda hablar me adelanto- Y no te preocupes, que ya me voy, no vaya a ser que este tipo de chica te haga perder la gran estima que te tiene la gente.
Y con la cabeza bien alta y con una enorme opresión en el pecho me dirijo a clase ante la atontada mirada de mis amigos.
A medida que me dirijo a clase no puedo evitar sentirme culpable por las cosas que le dije a Ashton, quizás me haya pasado un poco de la raya, pero ya me han subestimado lo suficiente a lo largo de toda mi vida para que venga otro a decirme que no soy como las demás, a todo esto, si no soy como las demás que soy… ¿rarita?
-Señorita Faultkner, el encerado es esta cosa verde, ¿le importaría dejar de mirar por la ventana y atender un poco?
-Perdón señor Olsen.



Me cambio la pesada mochila de hombro y sigo mi camino hacia casa.
-¡Lena! ¡Lena para!
Ignoro los gritos y acelero el paso intentando llegar a casa antes de que llegue a mi altura. Una mano conocida se envuelve entorno a mi muñeca y me tira hacia atrás.
-¿Se puede saber que te pasa?-Le grito enfadada- Generalmente, cuando se ignora a una persona es porque no quieres hablar con ella ¿Y sabes que?- Le pregunto retóricamente- Te estaba ignorando.
-Ya lo sé.
-Pues adiós.
-Te quería pedir perdón.
-¿Sí ¿Por qué?
-Por si te ofendí con mi comentario, no era mi intención, no quería expresar que eras extraña ni una marciana…- Bien, Ashton, lo estás mejorando.- Es decir,- Se revolvió el pelo con frustración- Eres diferente, pero para bien.
-Sí, vale, muy bien.- Me deshago de su agarre con un fuerte tirón e intento seguir con mi camino, pero me vuelve a agarrar, esta vez con menos fuerza.
-Déjame ayudarte por favor.
-¿Sabes cuál es tu problema? Que esto lo ves como un juego, mi vida puede que cambie por completo y tu lo que haces es jugar a detectives, no te importa si esto acaba mal, lo que te importa es pasar un rato divertido.- A medida que voy diciendo esto, la cara de Ashton va cambiando desde confusión a enfado, mucho enfado, comienza a respirar fuertemente y me suelta rápidamente, como si mi piel quemara.
-Tranquila, este juego ha terminado.- Y sin decir ni una palabra más, se da la vuelta y me deja sola en la calle pensando en lo que acaba de pasar. Me sorprende que en vez de sentirme bien, como siempre ocurre cuando suelto todo, esta vez siento un gran y enorme vacío.
Me encuentro intentando abrir la cerradura de mi casa, al cabo de muchos intentos lo consigo. Con un suspiro me tiro en el  blando y conocido sofá y miro atentamente la fotografía que se encuentra en la estantería, parece mentira que la pequeña niña que le está dando la mano a su padre con felicidad haya crecido y ahora desconfíe hasta de los que la criaron. Pero descubriré la verdad, así, en un repentino ataque de preocupante optimismo cojo el papel que me dio Ashton y me dirijo a la casa de Anissa Moore.



(Lo sé, es una auténtica cagada, pero de alguna manera tenía que desarrollar la historia para llevarle por donde yo quiero, así que, mañana creo que habrá otro capítulo. ¿Qué le espera a Lena en casa de Anissa Moore? ¿Creéis que el enfado de Ashton y Lena está justificado? Bueno, espero vuestros comentarios tanto negativos como positivos. Por cierto he empezado a hacer imaginas por Twitter (@Ana_dreaming) si queréis alguno en particular decidme, os lo agradecería, ya que necesito ideas. ¿Qué os pareció el primer #Imagina? Muchos besos mis pequeños lectores. Ana <3)

martes, 25 de marzo de 2014

Capítulo 12/Speak Now


-¿La conoces?
-Sí, bueno, no personalmente, pero ese nombre y una fecha están escritos detrás de una foto, en la cual aparece mi madre en el portal de una casa y tiene al lado a una señora que supongo que es Anaís. Nunca me quiso decir quién era esa persona.
-Se llama Anissa.- Me corrige Ashton mientras la sombra de una sonrisa aparece en su rostro.
-Es lo mismo. Ya tenemos esta dirección así que…- Espero que continúe él la frase, y eso es justamente lo que hace.
-Habrá que hacerle una visita.


Mal, Lena, no, mal no, fatal. ¿Cómo me he podido quedar otra vez dormida? Esta vez no llego a tiempo, estoy segura, otro negativo más. Me regaño mentalmente mientras las suelas de mis converse golpean fuertemente contra el pavimento. Abro con cuidado la pesada y oscura puerta de secretaría y con paso vacilante camino hacia la enorme y vieja mesa. Unos esperanzados rayos de sol se intentan filtrar por las ajadas cortinas creando un ambiente aún más sombrío y deprimente.
-Perdón- Digo en voz alta después de varios intentos fallidos de llamar la intención de la mujer que está al otro lado de la mesa. Al fin levanta la vista del ordenador.- Me he retrasado unos minutos. ¿Podría entrar en clase o es demasiado tarde?
La mujer mira su hortera reloj de muñeca con el ceño fruncido, y con voz monótona me responde:
-Por esta vez vale, pero que no se repita.
Susurro un ininteligible “gracias” y voy a paso rápido hacia mi clase. Por los pasillos no hay ni un alma, lo que me lleva a pensar que quizás la secretaria me ha hecho un favor, debe ser muy tarde. Peto débil y cuidadosamente en la puerta y entro con deliberada lentitud, murmuro una disculpa y me siento rápidamente antes de llamar la atención más de lo imprescindible. Con un largo suspiro me acomodo en mi asiento y atiendo a la clase.
-La triple Alianza estaba formada por: Alemania, Austria-Hungría e Italia mientras que la Triple Entente estaba formado por Francia, Reino Unido, Serbia y Rusia, ésta última se une a la Triple Entente  debido al apoyo financiero que Francia les proporcionó, lo que les permitió iniciar la industrialización y…- Sigue parloteando mi profesor de Historia.
El resto de la clase lo dedico a mirar por la ventana y a hacer garabatos en mi libreta, igual que durante el resto de las clases de la mañana. Cuando por fin toca el timbre que da inicio al descanso, recojo mis cosas y me dirijo trotando hacia mi viejo sauce que se encuentra en la esquina de los jardines de mi instituto. Cuando ya estoy llegando veo a Debbie sentada con los ojos cerrados en el césped.
-Hola Deb- La saludo.
-Ahora si ¿No? Hola Deb- Hace un fracasado intento de hacerme la burla- ¿Llevas pasando de mi toda la semana y me vienes con un “Hola Deb”? – Levanta una ceja con indignación.
-Lo siento, estuve muy ocupada con la nota esa rara, perdón- Digo mirándola a los ojos con sinceridad. Por su cara de asombro deduzco que no se esperaba una disculpa tan rápida de mi parte.
Piensa y frunce los labios antes de hablar.
-Está bien- Accede finalmente.- Pero cuenta conmigo para lo que sea. Estamos juntas en esto.- Dice con solemnidad a la vez que yo asiento con la cabeza y le doy un sorbo a la botella de agua.- Ahora cuéntame. ¿Qué es eso de que estás saliendo con Ashton?
Escupo toda el agua en el césped y comienzo a toser con fuerza.
-¿Qué dices?- Mi voz suena varias notas más aguda de lo normal.
-Es lo que se comenta.
-¡Pues es mentira!
-¿Qué es mentira?- Pregunta con diversión una voz a nuestras espaldas.
-Hablando del rey de roma…- Dice Debbie pícaramente.
“Mierda Debbie, que esa frase la conoce todo el mundo, si la dices, es obvio que esa persona va a saber que estás hablando de ella.”- La maldigo mentalmente.
-¿Habláis de mi?
-No, no- Me apresuro a contestar antes de que lo haga “Debbie La Bocazas”.
Pero como no podía ser de otra manera, “Debbie La Bocazas” vuelve al ataque.
-Se comenta que tú y Lena sois novios.
No puedo evitar ponerme como un tomate. Ashton suelta una enorme risotada, lo miro a la cara y no parece molesto en absoluto. Cuando se da cuenta de que lo estoy mirando me guiña un ojo. ¿Y a éste ahora que le pasa?

(Sé que había dicho que lo subiría ayer, pero no tuve tiempo, lo siento mucho, he intentado compensarlo haciéndolo algo más largo, a ver qué os parece. ¿Qué le pasa a Ashton? ¿Qué pasará en la visita a Anissa? ¿Conseguirán sacarle información? Bueno, espero vuestros comentarios que me alegran el día. Espero que os haya gustado este capítulo. Muchos besos mis pequeños lectores. Ana <3) 

domingo, 23 de marzo de 2014

Capítulo 11/Speak Now


Por un insignificante momento pienso que va a preguntarme que si puede besarme.
-Deberías irte… Ya es tarde. ¿Te llevo?
El hecho de ser una persona bastante inexperta en temas sociales provoca que cualquier acercamiento más allá de la amistad me ocasione irritación y molestia, así que, cuando Ashton me formuló esa pregunta no pude hacer nada más que sentir alivio, quizás mezclado con algo de decepción.
-Claro.

Ha pasado ya una semana desde que estuve en casa de Ashton, y hace una semana que no lo veo, me ha mandado unos cuantos mensajes para decirme que está bien pero nada más. Las malas lenguas dicen que se ha ido con tres rubias a Cerdeña, las buenas lenguas dicen que se fue con dos.
-¿Y tu amiguito?
-Oli…
Nos encontrábamos en el coche de camino al orfanato, Oliver se había empeñado en acompañarme por si acaso necesitaba un “Hombretón” (palabras textuales de él) a mi lado en caso de que el señor X apareciera.
Caminamos entre bromas por el largo pasillo hasta que escuchamos al otro lado de una puerta una conocida voz.
-¿Te crees que soy tonto?
-Ashton tranquilo.
-¿Tranquilo? ¿Estás mintiendo a una niña inocente y me dices tranquilo? ¡Sólo te estoy pidiendo una dirección!
-No deberíamos estar escuchando esto Lena- Susurra Oliver a mi oído, pero tanto él como yo pegamos más aún la oreja a la puerta.
-Mira, solo es una dirección, tengo una amiga que necesita saber la verdad de una vez, es lo justo.- Pide Ashton ahora más calmado.
-Toma y déjame tranquilo- Suspira el hombre con resignación, mientras escucho que ojea unos papeles.- Aquí la tienes. Cuidado con lo que haces.
-Gracias tío Paul.
Dando por terminada su conversación cojo a Oli de la mano y lo arrastro hasta la sala de visitas donde me espera Darrel. En cuanto nos ve, una enorme sonrisa ocupa su cara y nos pide que le contemos las novedades, como no podía ser de otra manera el que termina contado todas nuestras “pesquisas” fue Oliver.
-Vaya… ¿Y ese Ashton es de fiar?
Voy a contestar cuando de nuevo Oliver me corta y para mi sorpresa dice:
-Sí.
-Vaya Miller- Dice una voz divertida a nuestras espaldas.- ¿Ya me vas aceptando eh? Ya sabía yo que esta relación tenía futuro.
Nos giramos y veo a un Ashton sonriente que se acerca a nosotros.
-¡Vaya! Por fin el señorito se digna a aparecer!-Digo molesta
Ashton sólo ríe. Y extiende la mano a mi hermana quien se la estrecha solemnemente.
-¿Tú debes de ser Darrel no?- Se dirige a mi hermana.
-Sí. ¿Tu Ashton no?
-Así es. Em… Lena,¿ te importaría salir un momento al jardín? tengo algo que decirte.- Me dice Ashton con una mirada significativa.
Miro a Oliver y a Darrel quienes charlan animadamente y suspiro con resignación.
-Creo que ellos estarán bien- Dice con sorna leyéndome la mente.
Salimos al exterior uno al lado del otro y no puedo evitar soltar un comentario de asombro. Un jardín de varios kilómetros ocupa la parte trasera del orfanato, al fondo, se puede apreciar una pequeña plaza de piedra con una majestuosa fuente en el medio, a ambos lados del jardín hay enredaderas que escalan por lo muros que delimitan del orfanato. Respiro fuerte y huele a unas rosas que aún no he podido encontrar.
-Increíble- Susurro.
Ashton me conduce hasta la pequeña plaza y me obliga a sentarme en un banco de granito.
-Lena, tengo información que te puede ser útil, pero antes de dártela me tienes que prometer dos cosas.
-Dime.
-La primera es que pase lo que pase seguirás adelante y me dejarás seguir contigo.
-Prometido. ¿La segunda?
-Prométeme que estás segura de querer saber la verdad, puede que te guste, pero también puede ser que te destroce.
Se me ha formado un nudo la garganta, por lo que sólo puedo asentir. Ashton se saca un pequeño papel del bolsillo y me lo entrega, en él aparece una dirección escrita con una pulcra caligrafía.
-¿Una dirección de una casa? ¿Qué es esto Ashton?
-Lena, tú no naciste en un hospital, naciste en una casa con una comadrona. Naciste en la casa que se encuentra en esta dirección.
-Pero… mamá tiene una foto de mí a la salida del hospital…
-Puede ser de una revisión que hiciste de bebé, pero naciste ahí. ¿Te suena el nombre de Anissa Moore?
Mi cara palidece y me agarro al banco con fuerza.

(Siento este capítulo tan chorra pero mi hermana necesitaba el ordenador y tuve que escribirlo a toda prisa y esto es la mierda la salió. En fin, no puedo escribir más que me lo quitan. Muchos besos mis pequeños lectores y espero subir pronto, espero vuestros comentarios. Ana <3)

jueves, 20 de marzo de 2014

Capítulo 10/Speak Now




-Ashton, ¿Te puedo hacer una pregunta?- Pregunto nerviosa a la vez que froto mi pie derecho contra la roja alfombra.
Me encuentro sentada en un precioso sofá granate en el antiguo salón de la casa de Ashton. Miro la chimenea, realmente este sitio es perfecto para una película medieval, donde un caballero lucha contra otro por una bella dama, el caballero más apuesto se casa con la dama y serán felices para siempre; me pregunto qué pasaría si por una vez el caballero menos guapo se casara con la dama,  ( ya que, por lo que se ve, en la edad media no existía nadie feo) ¿La dama sería desgraciada o podría ser incluso más feliz? Aprieto los labios intentando contener una risa, definitivamente no valgo para escritora. Ashton se encarga de sacarme de mi ensimismamiento.
-Claro. Dispara.
Dudo antes de formular mi pregunta.
-¿Qué hacías en el orfanato? Es decir, tú me lo preguntaste a mí, pero si tú me vistes es porque estabas ahí, a no ser que hayas contratado a un espía no veo otra explicación.
Se pasa la lengua por los labios antes de hablar. No sé porqué pero un escalofrío me recorre la espina dorsal e inconscientemente me tenso.
-Verás…
-Veré…- Le animo a hablar.
-Mi hermana está trabajando ahí como castigo, nunca fue una buena niña, pero una vez la fastidió a lo grande, estaba con unos amigos y no sé ni cómo ni porqué acabaron incendiando un coche ajeno. Mis padres en vez de mandarla al orfanato para… “regular” –Dice poniendo los dedos en el aire y formando comillas con éstos.- su comportamiento, la pusieron a trabajar allí- Se encoge de hombros en señal de fastidio-  Mi tío trabaja ahí también, asique, ya que está le echa un ojo.
-Vaya… Yo… No sé qué decir- Lo cierto es, que me esperaba una experiencia medio traumática o algo similar a la mía. ¿Una adolescente algo hormonada y descontrolada de más? Conozco a varias. No digo que esto no sea importante, prefiero que sea una cosa de menor importancia que algo importante.
De repente, se me ilumina la pequeña bombilla de mi cabeza, y pensar que yo la creí fundida…
-¿Tienes alguna foto de tu tío?
Ashton levanta una ceja confundido.
-Supongo que sí.
-¿Me la puedes mostrar?
-Claro.
Por la mirada que me lanza Ashton antes de salir de la habitación deduzco que piensa que me he vuelto loca. Al cabo de un par de minutos llega con un pequeño álbum de fotos en la mano, se sienta a mi lado y lo pone en nuestras piernas. Lo abre en una página al azar y comienza a pasarlas hasta dar con una foto en particular. En ella se hallan dos niños pequeños con un adulto, supongo que la niña del lazo verde es la hermana de Ashton y el pequeño niño que sonríe orgulloso al adulto debe ser Ashton.
-¡Qué niño más guapo eras!- Digo sorprendida sin poder evitarlo.
-Señorita Faultkner. ¿Está insinuando que soy feo?- Pregunta fingiendo indignación. Se pone una mano en el pecho y con la otra se abanica exageradamente. No puedo evitar soltar una carcajada al ver lo gay que parece.
-No, nunca sería capaz de insinuar tal cosa- Le sigo la corriente.- ¿Éste hombre es tu tío?- Cambio de tema rápidamente antes de que la conversación vaya por un rumbo… inadecuado y señalo al hombre sonriente que mira con ojos brillantes a la cámara.
-Sí.
-Vaya…-Le devuelvo la foto.
-¿Pensaste que podría ser la persona que estaba hablando con tu madre?
- Sí. No te enfades por favor. – Suplico. No me atrevo a mirarlo a la cara, seguro que está decepcionado y dolido, he juzgado directamente a alguien de su familia, yo lo estaría. Pero me sorprende una vez más; coloca su mano en mi barbilla y me obliga a mirarlo, a regañadientes lo hago.
-Eh, tranquila, no me voy a enfadar, es normal que desconfíes de todos. Está todo bien.- Una sonrisa aparece en su cara y por lo tanto se asoman sus dos hoyuelos, en un movimiento involuntario, alargo la mano y hundo mi dedo en uno de ellos, en seguida lo retiro avergonzada.
-Lo siento mucho…
-Para de disculparte todo el rato, no has hecho nada malo.
Con un brazo rodea mi cintura y me besa el pelo con cuidado.
-Lena…
-¿Qué?

(Bueno aquí tenéis el capítulo 10, espero que os haya gustado, me he tenido que “exprimir” mucho el cerebro para que hubiera algo más de acción. ¿Qué querrá decirle Ashton a Lena? ¿Será cierta toda la historia de la hermana de Ashton? ¿Tendrá el tío algo que ver en la historia? Intentaré subir mañana ya que esta semana no he subido aún. Un gran beso mis pequeños lectores. Ana <3)

sábado, 15 de marzo de 2014

Capítulo 9/Speak Now

Ahora mismo me encuentro entre dos psicópatas y soy plenamente consciente de ello. Ashton y Oliver están sentados uno enfrente del otro  y se miran mutuamente como si se fueran a matar.
-¡No puedo creer que se lo hayas contado! ¡Y encima que lo traigas aquí!
-¡Ella puede hacer lo que le venga en gana! ¿Le vas a decir tú lo que tiene que hacer? Si me lo quiso contar será por algo.
-¿Qué insinúas?
-Insinúo que…
Antes de querer escuchar lo que insinuaba Ashton los interrumpo.
-Venga chicos seguid, yo tengo toda la vida- Anuncio alargando el “Toda”- De hecho, no tengo mejor cosa que escucharos decir chorradas y reproches. Ánimo venga, un poco más y termináis con un merecido ojo morado cada uno.- Digo mordazmente.
-Lo siento Lena. Pensé que lo odiabas, ahora le cuentas esto. ¿Qué será lo siguiente? No lo entiendo.
-¿Celoso de qué confíe en mí, Lewis?- Le provoca Ashton levantando una ceja.
-No tiene porqué estarlo. Mira, me voy, haced lo que os dé la gana. Esto fue definitivamente una mala idea.- Cojo mis cosas y me marcho antes de ser testigo de alguna pelea.
Sabía que no debía juntarlos. Pero lo hice. Siempre que intento hacer algo bien me la pego, y no lo entiendo, pensé que el Karma y yo no estábamos empezando a llevar bien, y ahora esto. Sin quererlo, me meto en el viejo parque que se encuentra al lado de mi escuela. Me siento al lado del pequeño estanque, echo la cabeza hacia atrás y respiro el aire puro que acaba por filtrarse en mis fosas nasales. Miro el cielo de principios de Octubre, aún se puede apreciar algunos caprichosos rayos de sol que luchan por seguir adelante entre las oscuras nubes como pequeños guerreros que luchan contra unos enormes y fuertes gigantes con la suficiente valentía y esperanza como para ganar una imposible guerra. Sonrío al imaginarme la escena en mi mente, sacudo la cabeza y no puedo evitar soltar una pequeña risa.
-¿Qué es lo que te hace tanta gracia?
Giro a la cabeza y los veo a los dos juntos de pie, detrás de mí. ¿Cuánto tiempo llevan ahí?
-¿Cuánto tiempo lleváis ahí?
-Acabamos de llegar- Dice Oliver sentándose a mi lado.- Estuvimos hablando y hemos llegado a la conclusión de que tenemos que llevarnos bien. Sentimos habernos comportado de esa manera.
Miro hacia Ashton que ahora se encuentra sentado a mi izquierda y hace un leve movimiento de cabeza afirmando lo que acaba de decir Oliver, lo que ocasiona que algunos de sus ondulados cabellos caigan sobre su frente, provocándome unas enormes ganas de acariciarlos. Me contengo.
-Y… ¿Estáis de acuerdo?- Aún no me lo creo.- ¿Los dos?
Los dos me lo afirman de nuevo con otro leve movimiento de cabeza.
 Nos quedamos en silencio, mirando con inocencia los peces que nadan, sin preocupaciones, en ese pequeño espacio que el ingeniero que hizo el parque les cedió. Uno asoma la cabeza por la superficie y me identifico con ese pequeño pez anaranjado, por primera vez en esta semana veo la superficie, me vi rodeada de agua hasta el cuello, y ahora gracias a Debbie y a Oliver, y quizás a Ashton, poco a poco levante cabeza como ese pequeño pez y, puede, que llegue a respirar por una vez eso que llaman vulgarmente como “Felicidad Completa”.


(Bueno, siento que este capítulo sea tan… mierda. Intenté hacerlo mejor, pero tengo que hacer que la historia transcurra algo más rápido y no sabía cómo hacerlo. Así que lo siento mucho. ¿Conseguirán Oliver y Ashton llevarse bien? ¿Qué pasará en el siguiente capítulo? En fin, espero que, dentro de lo que cabe, os haya gustado. Mil gracias por los comentarios, me dan la vida. Muchos besos mis pequeños lectores. Ana <3)

viernes, 14 de marzo de 2014

Capítulo 8/Speak Now


-¿Entonces qué vamos a hacer?
Agradezco internamente que ya haya dado por hecho que estamos juntos en esto.
-Supongo que esperar a la próxima visita a mi hermana- Digo encogiéndome de hombros y subiéndome al coche- ¿Tú vendrás no?
-Claro, necesitas mi ayuda.
-¿Y mi hermana también no?
-¿Sigues con eso?- Me reprocha fingiéndose molesto mientras mira atentamente a la carretera.
-Eso parece…- Digo dramáticamente.- ¡Huh! ¡Adoro esta canción!- Cambio de tema radicalmente, alargo la mano y subo el volumen de la radio. La voz de Pat Benatar inunda todo el coche.- “Hit me with your best shot. Why don't you hit me with your best shot. Hit me with your best shot. Fire away”- Canto.
-Bueno mocosa, ya llegamos a su destino.
-Hasta mañana Oli.
Abro la puerta de mi casa con la sensación de que he estado fuera todo un año, de que esta casa no es la mía y de que no conozco a la persona que ahora mismo se encuentra en la cocina haciéndome lo que supongo que será mi cena.
-Hola mamá.
-Hola, ¿Qué tal te ha ido el día?- Me dice desde la cocina.
-Bastante mal, ya sabes, la biblioteca por la tarde está llena de críos. No hay manera de estudiar con tanto grito.-Miento con descaro. Por primera vez no titubeo nada al mentir, no siento ni un solo remordimiento ni sentimiento de culpabilidad, no siento nada.
-Bueno. Ponte el pijama y vamos a cenar.
Hago lo que me dice sin protestar.
 Y así pasa la cena, lenta y pesadamente. Solo estúpidos y superficiales comentarios sobre el tiempo, el trabajo y la economía del país. En cuanto termino mi cena, subo arriba y me acuesto con cuidado sobre mis blancas sábanas con topos azules. Su olor familiar me tranquiliza y me arropa hasta que los sueños me llevan con ellos.

Lanzo la manzana y la cojo al vuelo. Así transcurren mis caminos a la escuela. Manzana arriba, manzana abajo y a la boca. Muevo la cabeza al ritmo de la música que sale de mis cascos. Manzana arriba, manzana abajo y canasta en la papelera. Sonrío. Esto al parecer sigue igual que siempre, la misma rutina, lo único que funciona bien en mi vida ahora. Entro por la enorme  y decolorada puerta de mi instituto de buen humor, dispuesta a dejar mis cosas en mi taquilla.
-Lena. Tenemos que hablar.
-Tú y yo no tenemos que hablar de nada.- Adiós buen humor.
-Sí que tenemos.- Y con una fuerza que pensé que no tenía, me agarra de la muñeca y me arrastra hasta el baño.- ¿Qué hacías ayer en el orfanato?
La sangre abandona mi cara y siento que me mareo. Me sujeta del brazo y con un movimiento brusco me suelto.
-Ashton, déjame salir de aquí inmediatamente. Eso no te incumbe. Déjame en paz, tu a lo tuyo y yo a lo mío.- Me doy la vuelta para salir de allí pero algo se cae de mi bolsillo.
-“No todo es lo que parece”- Lee en voz alta.- ¿Qué demonios significa esto? ¿Te están amenazando?
-No, no es nada.
-¡¿Qué no es nada?!- Me grita alterado- ¿Esto es una amenaza? ¿Y qué demonios hacías tú en el orfanato? ¿Qué está pasando aquí?
Os juro que no lo entiendo. Pero termino tirada en suelo llorando por segunda vez en esta semana. De rabia por no tener respuestas, por no saber qué me pasa con Ashton, de pena porque mi vida cada vez me recuerda más a una farsa barata, de impotencia. Ashton me mira sin saber qué hacer y se sienta conmigo en el suelo y me acaricia el pelo lentamente mientras me susurra frases consoladoras en el oído.
-¿Me contarás que pasa?- Y a pesar de no conocerlo lo hago. Le cuento todo desde principio a fin. De cómo mi madre se casó con mi padre, quién ya tenía una hija, que mi madre luego la mandó a un orfanato y me lo escondió diciéndome que había muerto. De cómo lo adiviné y que temo que mi madre me esté mintiendo de nuevo.
-Y bien. ¿Qué vamos a hacer?- Repite la frase de Oliver de esta mañana.
Frunzo el ceño en señal de confusión.
-¿Vamos?
(Siento haber tardado tanto en escribir pero los exámenes me tienen loca a ver si puedo subir mañana otro, que os lo merecéis por esperar tanto. Espero que os haya gustado. ¿Cómo se tomará Oliver la “Relación” que tienen Ashton y Lena? ¿Qué es de Debbie? ¿Qué os ha parecido el capítulo en general? Espero vuestros comentarios. Os dejo aquí el twitter por si queréis que os avise por ahí cuando suba capítulo @Ana_Dreaming.  Muchos besos mis pequeños lectores. Ana<3)

sábado, 8 de marzo de 2014

Capítulo 7/Speak Now


Tamborileo mis dedos contra la  vieja y oscura mesa con nerviosismo. Recorro con la mirada toda la habitación; paredes que quizás fueron blancas y suelo de madera que con cada paso que das,  produce unos escalofriantes quejidos.
Escucho como la puerta que se encuentra a mi derecha se abre y entra una chica algo mayor que yo, castaña y con la cara algo pálida, puedo percibir su confusión e inquietud desde donde estoy.
La voz me tiembla y no me atrevo a mirarla a los ojos cuando ella se sienta en la silla que está al otro lado de la mesa.
-Hola Darrel.
-Elena…
No tenía pensado hacerlo, pero no puedo evitarlo y antes de emitir cualquier sonido, comienzo a llorar desconsoladamente.  Soy consciente de que en estos últimos días he llorado todo lo que no he llorado en estos últimos meses intentando superarlo.
-Lo siento tanto- Consigo decir con dificultad.
-¿El qué?
-Todo. Que mamá me mintiera sobre tu existencia, que yo le haya hecho caso cuando me prohibió verte, que haya intentado seguir con mi vida, como si no te conociese, sabiendo que tú estabas aquí encerrada. Lo siento tanto…
Por primera vez, dirijo mi mirada hacia los bonitos ojos azules de mi hermana. Éstos se encuentran abarrotados de lágrimas y a la vez una sonrisa asoma por sus labios. ¿De qué demonios se alegra tanto? ¿De mi desgracia? Sabía que venir aquí era una mala idea.
-Elena- Pronuncia con suavidad mi nombre completo- Tú no tienes la culpa, tranquila- Intenta calmarme.- No te culpes mi pequeña, lo que hizo mamá fue un error, ella piensa que yo fui el error cuando el error lo cometió ella.
Ella abre los brazos hacia mí y por necesidad me refugio entre ellos. La abrazo porque sé, que a pesar de que no es mi hermana y sea mi hermanastra, yo la quiero como una hermana. No es que haya tenido mucha relación con ella, de hecho, apenas la conozco. Jamás la llamé hermanastra, este término siempre me recuerda a las horribles hermanastras de Cenicienta y no puedo concebir como la persona que me está sosteniendo entre sus brazos, parecida a mi padre, nada que ver con mi madre, tenga algo de maldad.
-Lena- Susurra- ¿Qué ha pasado?
Oliver, que ha estado callado todo el tiempo comprueba con la mirada que no estoy en condiciones de contar la historia de nuevo, comienza a relatar. Cuando termina, Darrel está con el ceño fruncido y por su cara deduzco que está pensando.
-¿Y la nota? ¿Dónde está?
Con un rápido movimiento la saco del bolsillo trasero de mi pantalón. Después de leerla varias veces, por fin se decide a hablar.
-No creo que esta nota sea algo especialmente importante, es probable que sea la broma de algún gracioso que sabe lo que has, hemos- Se corrige a si misma.- Sufrido. No le hagas caso, de todos modos guárdatela por si acaso. Respecto a lo del hombre que entró en tu casa, sin más descripción no tengo ni idea de quién puede ser, si consigues verlo de nuevo fíjate mucho en sus rasgos.
Asiento enérgicamente con la cabeza y trago para aliviar la tensión de mi garganta. Nos quedamos los tres en silencio.
-¿Cuándo sales de aquí?- Esta vez pregunto yo.
-Pues en breves cumpliré la mayoría de edad y seré libre al fin- Una sonrisa aparece en su cara- Y podré pasar el tiempo perdido contigo, aunque no creo que a tu madre le haga mucha gracia…
-Da igual- La corto- Quiero estar contigo.
-Y yo- Salta Oliver y yo lo miro con asombro mientras sus mejillas se tornan de un color carmesí- Quiero decir, eres la hermanastra, hermana, de mi mejor amiga, claro que quiero estar contigo, pero así como amigos… o como quieras vamos.- Aclara tartamudeando.
Miro hacia mi hermana y veo que mira turbada hacia la mesa y sonrío. Vaya dos.
-Bueno, nos tenemos que ir. Te prometo que volveremos.
Nos damos un par de besos y Oli y yo desaparecemos por la puerta. De camino al aparcamiento no paro de imitarlo.
-¡Para ya!
-¡Es que te gusta mi hermana!- Y vuelvo a reír de nuevo.- Pero así como amigos… o como quieras vamos- Sigo imitándolo.
-No me hace gracia Lena, esto es…
-No puede ser…-Susurro.
Le tapo la boca a Oliver y me escondo detrás de un coche.
-¿Ves aquel hombre? Creo que es el que hablaba con mi madre.
-¿Cómo lo sabes? ¡Si me dijiste que no le viste la cara!
-Lo sé, pero sí que escuché su voz.


(Hola, ¿Qué tal os ha parecido este capítulo? ¿Quién creéis que es el misterioso señor? ¿Confiáis en Darrel? ¿Qué pensáis de la madre de Elena, y qué habrá pasado para que Darrel esté en un orfanato? Espero que os haya gustado este capítulo y espero vuestros comentarios, si se os ocurre alguna manera de mejorar la novela os agradecería que me la dijerais. Esta semana no sé si podré subir porque estoy de exámenes y tengo que estudiar. Muchos besos mis pequeños lectores y espero subir pronto. Ana <3)

viernes, 7 de marzo de 2014

Capítulo 6/Speak Now



(Sé que normalmente esto lo hago al final, pero necesitaba ponerlo al principio esta vez. Me gustaría agradecerle a la persona que se molesta en comentar en el blog y sigue leyendo a pesar de que algunos capítulos son algo “Pluf”, francamente tus comentarios son una razón por la que orgullosa, me siento en mi silla y comienzo a escribir. Gracias. Bueno, y sin más demora doy paso al siguiente capítulo, espero que os guste. Muchos besos mis pequeños y escasos lectores. Ana <3 )


-Hola Deb -saludo a mi amiga.
-¿Y para mí no hay saludo?- Dice Ashton divertido. Le miro tan fríamente como sé y vuelvo a dirigir mi mirada hacia Debbie y sin pronunciar ni una sola palabra la agarro del brazo y la arrastro hacia el pasillo del instituto.
-¿Pero se puede saber qué te pasa? ¿Te has vuelto loca?- Consigue decir Debbie.
- ¿Yo? ¿Loca? ¿Quién era la que estaba hablando con él?- Digo total y absolutamente perpleja.
-Sólo estábamos hablando porque es amigo de mi hermano, nada más. Tranquila fiera.
-Yo estoy muy tranquila, lo que haga él me da igual, lo que hagas tú no. Me dijiste que era una mala influencia y…
-¿Quién es una mala influencia?- Dice una voz a mis espaldas. Giro la cabeza y me encuentro con la sonrisa de Oli.- ¿Yo?
-Estábamos hablando de Ashton- Comenta inocentemente Debbie. La sonrisa desaparece de la cara de Oli tan pronto como apareció.
-Estoy de acuerdo, no os acerquéis a él- Susurra mirándonos fijamente la una a la otra intermitentemente como si de unas niñas de seis años que acaban de robar un par de Chupa-Chups nos tratáramos.
En seguida truena el timbre, el cual da inicio a una jornada más de clases, lentamente me dirijo a mi clase con la mochila a la espalda que parece que por cada paso que doy un peso extra se añade a mi espalda.
El día pasa sin contratiempos; unos cuantos deberes, algunos exámenes programados y poco más. Gracias al mismo Jesucristo llega el momento de abandonar aquel lugar diseñado especialmente para fastidiarle la existencia a los jóvenes, vulgarmente llamado escuela.
-¡Al fin! – Exclama Debbie mientras se coloca a mi lado- Ya estoy harta de tanto colegio y…
-¡Mierda!- Maldigo en voz alta- Me olvidé el libro de Geografía en clases. Por cierto, hoy no voy a casa, me parece que irás tu sola- Le beso la mejilla a mi desconcertada amiga y echo a correr hacia mi aula que aún está abierta, me dirijo hacia mi pupitre y saco el libro.
-¿A qué se debe tu mala educación hoy?- Me giro y veo a Ashton apoyado en el marco de la puerta con una ceja levantada. Lo ignoro y sigo metiendo los libros en la bolsa.-Contéstame- Reclama.
-Simplemente me parece de muy mal gusto- Digo remarcando el “Muy”- Que para tirarte a Sophie tuvieras que utilizar la excusa de acompañarme a casa, si realmente posees tanto sex-appeal como todo el mundo dice que tienes, no necesitarías excusas tan sumamente patéticas y ridículas- Hasta yo me quedo sorprendida de que haya sido capaz de decirle todo esto sin tartamudear ni una sola vez.
-Wow- Dice impresionado- ¿Asique es eso?
-¿El qué?- Bien, ahora soy yo la que no se entera de nada.
-¿Estás celosa?
-¿Yo?  ¡Pero qué dices! ¡Si no te conozco de nada!
- ¿Pues sabes que  ...?- No me dio tiempo a saber qué era lo que sabía o no sabía puesto que Oli irrumpe en la habitación en ese preciso momento.
- Lena... ¿Estás aquí?- En cuanto su mirada se posó en mi y Ashton, frunce en el ceño- ¿Qué te dije hoy Lena? No quiero que estés con él.
- Asique de eso se trata….- Masculló el otro acercándose peligrosamente a Oli.
Sujeté del brazo a Oli y anuncié:
-Nosotros nos vamos, venga Oli, que hay prisa. Adiós Ashton, lástima que tenga que verte mañana.

Me encuentro sentada en el coche de un callado Oli.
-¿Estás enfadado?
-No, un poco molesto si.- Reconoce mientras aparca el coche en el aparcamiento del orfanato. Bajo del coche soltando un pesado y profundo suspiro.
-Tranquila, todo va a ir bien.
- No lo creo- Ambos somos conscientes de que estoy temblando, Oli me coge de la mano mientras me susurra palabras tranquilizantes al oído hasta que llegamos a la secretaría.
-¿En qué les puedo ayudar?- Pregunta amablemente la señora que se encuentra detrás de la pila de folios que se encuentra detrás del mostrador.
-Venimos a ver a un familiar- Digo con la voz apagada.
-¿A quién?
Ahora mismo desearía tener una botella de agua para aliviar mi seca garganta, pero como no la tengo tendré que arreglármelas sin ella. Apenas se me oye cuando digo:
-Darrel Faultkner.


martes, 4 de marzo de 2014

Capítulo 4 y 5/Speak Now

Capítulo 4
De camino a casa, no paro de pensar en cómo mi vida está volviendo a ser un auténtico caos, justo cuando estaba levantándome, vuelvo a caer, y cada vez más fuerte. Miro al oscuro y nuboso cielo con melancolía, pensando en mi niñez, en aquella niña inocente, sin una sola preocupación, corriendo por el parque, teniendo fe en personas que ni siquiera se lo merecían, pero no importaba, mi mayor preocupación era si mamá me reñiría si llegaba muy manchada a casa, mi mayor logro era meterle un gol a Oli y el mejor premio unas galletas de la abuela. ¿Dónde quedó eso? ¿Y esa niña alegre? Me encantaría volver ahí, necesito volver ahí. Un par de caprichosas gotas de lluvia me caen sobre el rostro y me doy cuenta que he comenzado a llorar, de que no puedo más, no sé cómo seguir ni tengo una razón para hacerlo.
-Lena?- Dice una conocida voz a mis espaldas- ¿Qué haces a estas horas de la noche tu sola por la calle?
No me giro cuando le contesto, no quiero que me vea llorar. No tengo ni idea del porqué, pero desde que llegué a la adolescencia, me cerré, dejé de expresar mis emociones y sentimientos y ahora me avergüenza hacerlo, no de un día para otro, fue cuestión de meses en los que creé mi burbuja personal que me ayudaría a defenderme, la cual cuando llegó el momento de hacerlo me abandonó, aún así, esta burbuja sigue conmigo y  me ha convertido en una inepta para temas sociales.
-Vengo de casa de Debbie. Ya me voy para mi casa ahora. Nos vemos en clase mañana.
-¿Estás llorando?
“Mierda.” Noto como una mano me agarra de la muñeca y me coloca en frente suya. Bajo la cabeza intentando inútilmente ocultar mis ojos rojos. No cuela.
-¡Oh Lena!- Exclama con pesar mientras se sienta en un banco y me coloca sobre él.- Todo va a estar bien. ¿Qué ha pasado? ¿Te han hecho algo?
Miro a los límpidos ojos azules de mi amigo. Puedo ver en ellos su preocupación y sé que puedo confiar en él, que siempre ha estado y siempre va a estar ahí, porque eso es lo que hacemos nosotros, nos animamos y nos levantamos mutuamente.
-No sé - Digo con sinceridad. Al ver su ceño fruncido en su bonito rostro se lo aclaro.- Venía pensando en mi infancia y en que era feliz…
-No te permito que pienses así, somos humanos y vamos creciendo, eso supone tener mayores preocupaciones, mayores retos y mejores experiencias. Esto no es peor ni mejor. Lena, el mundo gira, y nosotros tenemos que girar con él sin dejar que nos manipule por completo. Tenemos solo una vida y hay que vivir cada momento, incluso este pequeño tiempo solo nuestro a pesar de que no sea el mejor que hemos tenido. No puedes permitir que un pasado, más o menos feliz, dirija tu vida, tienes que ser feliz como puedas.
-Vaya Oli…- Digo asombrada y con una sonrisa asomando por mis labios mientras él me acuna contra su pecho- No me acordaba de esa capacidad tuya de palabra ¿Vas para presidente entonces?- Bromeo.
Noto su pecho vibrar y sé que está riendo. Levanto la cabeza y lo veo echar la cabeza hacia atrás riendo igual que cuando era niño  y me permito escuchar su risa y me río con él.
-Valgo más para psicólogo.
-¡Acabarías hablando tú más que el propio cliente!- Exclamo picándole.
-Y suerte que tendrían….-Me sigue la broma- Venga mocosa- Dice recurriendo a mi viejo mote.- Vámonos a casa.
Vamos todo el camino bromeando y jugando, permitiéndonos volver a sentirnos como críos una última vez. Al cabo de unos 10 minutos ya nos encontramos en la puerta de mi casa.
-Quédate a dormir- Le suplico
-No sé yo Lena…- Al ver que mi labio comienza a temblar de nuevo rectifica rápidamente.- Está bien.
Dejo las cosas en la entrada y subimos a la habitación despacio, intentando no despertar a mis padres. Lo dejo en la habitación cambiándose y me cambio en el baño. Lentamente y con los ojos tapados entro en la habitación.
-¿Los puedo abrir?- Digo refiriéndome a los ojos.
-Puedes abrirlos.- Le hago caso y no puedo evitar soltar una risita al verlo con la vieja camiseta de propaganda que pertenece a mi padre- Caray mocosa. ¿Has crecido eh?
Yo solo río mientras niego divertida con la cabeza. Me tumbo en la cama a la vez que le doy golpecitos al colchón para que se coloque a mi vera. Nos quedamos mirando al techo, callados, cada uno sumido en sus propios pensamientos. Hasta que notamos que nuestros ojos se van cerrando y apoyo mi cabeza en su pecho.
-Buenas noches Oli.
-Buenas noches Lena.

Capítulo 5
Pi, Pipi, Pi, Pipi.
El molesto pitido de mi despertador suena puntualmente en mi habitación como todas las mañanas. Intento moverme pero hay un cuerpo a mi lado que me lo impide, Oli. Los recuerdos del día anterior se abalanzan sobre mí como Atila sobre ¿Los Bárbaros? Definitivamente más me vale ponerme a estudiar Historia ya. Miro la apacible cara de mi amigo y sonrío al ver como incluso durmiendo sigue teniendo ese aire encantador aunque algo más aniñado, que provoca que haya tenido tantas novias que he perdido la cuenta. Sé que tiene el sueño pesado así que al principio con pesar que se va convirtiendo en diversión, cojo el vaso de agua que se encuentra en mi mesilla de noche, ya de paso apago  el despertador el cual me estaba volviendo loca, y le tiro su contenido encima. Río mientras veo cómo levanta con rapidez la cabeza de la almohada a la vez que pestañea con dificultad y balbucea cosas incomprensibles con cara de desconcierto, a estas alturas ya me encuentro tirada por el suelo riéndome como hace tiempo que no lo hago.
-¿Terminaste ya de reírte de mí?- Dice sentado en el borde de la cama y de brazos cruzados.
-Cre…Creo que sí….Espera, no- Y vuelvo a estallar en carcajadas- Ahora si- Afirmo a la vez que me limpio las lágrimas que escaparon de mis ojos minutos atrás.- En fin, me voy a la ducha, cuando termines de vestirte, baja a desayunar, tú como en tu casa.
-Si, Si. Venga a la ducha cochina- Se burla de mí mientras se tapa la nariz con su mano.
Yo niego con la cabeza, le saco la lengua y corro por el pasillo con mi ropa debajo del brazo para llegar al baño antes de que una sola réplica salga de su boca.
Mientras me desvisto no puedo evitar no mirar mi cuerpo reflejado en el espejo del baño y fijarme en cada uno de mis defectos; esa barriga quizás más rellenita de lo que debería, mis vulgares y nada llamativos pechos y mi baja estatura hacen aflorar de nuevo mis inseguridades y me pregunto:¿Cómo puede haber canciones que te convencen de que no importa como seas, que cada una de las personas valemos más que cualquier comentario y, que por lo menos en mi caso, un comentario haga que todo eso que dicen esas canciones caiga en el olvido? Sacudo la cabeza para salir de mi pequeño trance  y me meto en la ducha. Al poco rato puedo notar como el agua caliente abre cada uno de los poros de mi piel, me relajo y dejo de pensar por un momento.
Me estoy vistiendo con mis inseparables vaqueros y mi  holgada camiseta básica blanca, cuando recuerdo que debo contarle a la persona, que debe estar atracando mi nevera ahora mismo, todo lo que me ha estado pasando estos días, desde el extraño señor X que se presentó en mi casa el otro día, hasta la nota encontrada en el alféizar de mi ventana.
Salgo del baño con el cabello aún húmedo y me dirijo a mi habitación; recojo la mochila del suelo y me la cuelgo con agilidad sobre mi hombro y guardo la nota que reposaba sobre mi escritorio en el bolsillo trasero de mi pantalón. Una vez lista, bajo dando saltos hacia la cocina.
-¿Listo?
- Si, ¿Tu no desayunas?-Dice con el ceño fruncido.
-Me tomo una manzana por el camino. Venga apura que no llegamos.
Caminamos uno al lado del otro en silencio, solo con el sonido de fondo de cada uno de los mordiscos que le doy a mi manzana. Hasta que recuerdo algo.
-Por cierto, mira lo que encontré en mi ventana hace dos noches.- Y saco la nota de mi bolsillo y le voy contando la historia desde el principio.
-¿Tú crees que tu madre te ha vuelto a mentir?
-Ya no sé qué creer y la nota me confunde aún más.
-¿Cómo dijiste que era físicamente el señor que entró en tu casa?
-No te lo dije, no lo vi. Pero tenía la voz muy… fría.
-Creo que sé dónde podemos ir a buscar información.
-¿Dónde?-Interrogo yo con curiosidad.
-Al orfanato de tu hermana.
-No creo que sea capaz de mirarle a la cara después de lo que pasó con mi madre.
-Tu madre te lo escondió, tú no tienes la culpa.
Ya estábamos en el instituto, asique le hice un gesto a Oliver para que callase.
-Hablamos luego- Me despedí de él con un beso en la mejilla y corrí hacia Deb. Pero a mitad de camino vi que había alguien con ella. ¿Ashton? ¿No me dijo que me alejara de él? No entiendo nada.




(Bueno, siento que este capítulo es algo corto… Pero bueno, no estaba muy inspirada. Espero que os haya gustado y que me comentéis vuestra opinión. ¿Qué creéis que encontrarán Oliver y Lena en el orfanato? ¿Y qué tiene que ver el orfanato con ella? ¿Y su hermana qué pinta en todo esto? ¿Cuál es vuestra opinión de Debbie y Ashton? Hasta la próxima. Un beso mis pequeños y escasos lectores. Ana <3)