domingo, 27 de abril de 2014

Capítulo 19/Speak Now

No puedo evitar que un escalofrío recorra mi espina dorsal. Invirtiendo un gran esfuerzo por mi parte, me separo de Ashton y fuerzo una débil  sonrisa.
No tengo miedo de besarlo, no tengo por qué tenerlo, es cierto que nunca he besado antes a nadie, y no porque no quiera o esté esperando a mi “Príncipe Azul”, entre que lo espero y entre que no, se me pasa el arroz, simplemente nunca me ha surgido la oportunidad. Así que, cuando Ashton se me acercó tanto, me di cuenta que no era el momento.
-Hasta mañana entonces.- Me despido de él cuando ya estoy en la puerta, con suficiente distancia de por medio.
Con un simple movimiento de cabeza, y una sonrisa que no le llega a los ojos, Ashton se da la vuelta y camina con lentitud por donde vino.
-Lena.
-¡Qué susto mamá!- Exclamo a la vez que doy un pequeño salto en el sitio y me coloco una mano en el pecho.
-¿Subiste ayer al desván?
-¿Ayer?- Arrugo la frente.- ¡Ah sí! Tuve que buscar información sobre enlaces iónicos, para física y química y busqué entre los libros de papá.
-¿Nada más?
-Bueno, y cogí un bolígrafo, pero tampoco creo que sea para tanto.
-¿Segura?- Mi madre aún mantiene su desconfianza, aunque sé que poco a poco se va disipando.
-Mamá, sé lo que cogí.
-Bien, ¿Te preparo algo para cenar?
-No, no tengo hambre, gracias.
Definitivamente esto de mentir a mi madre se está convirtiendo en algo habitual, pienso mientras recorro el ordinario pasillo que me lleva hacia mi habitación.
Me siento en la mesa con un suspiro y saco mis libros, es bueno que empiece a estudiar ya. Al cabo de dos horas de estudio, estoy agotada y siento que mi cerebro va a explotar de un momento a otro como siga metiendo información absurda en él.
-Lo que me faltaba- Murmullo para mí cuando suena mi móvil, aun así, contesto- ¿Si?
-¿Elena?
-Sí. ¿Quién llama?
-Soy Darrel.
-¿Ha pasado algo?
-He leído tu carta.
-¿Y bien…?- Le insto a continuar.
-Es mejor que la leas tu misma.

Toda la mañana se me ha pasado especialmente lenta, así que cuando llega la tarde y llego al orfanato, no puedo impedir de ninguna manera que mis pies caminen solos hacia la sala de visitas, donde me están esperando Darrel y Oliver.
-Toma.- Me dice Darrel con semblante serio entregándome la carta.- Busca un sitio tranquilo para leerla… Suerte.- Y con una sonrisa de ánimo se da la vuelta y se lleva con ella a Oli.
Miro la carta con precaución y decido ir a leerla a la pequeña plaza que me enseñó Ashton tiempo atrás. Me siento en el banco mismo banco y conteniendo el aliento, la abro.
“Estimadísima familia Faultkner:
Hace mucho tiempo que no tengo noticias suyas, me satisface hacerles saber que no ha habido ningún problema con el parto, como ustedes ya saben, tampoco ha habido ningún problema con la transferencia de los datos de Lena. Seguro que está muy mayor, y tan guapa como su madre, aunque seguro que ha heredado el gran carácter de su padre, siempre lo he sabido, al fin y al cabo, es mi nieta. Espero que la estén cuidando como se merece. Aguardo noticias
Atte:
Anissa Moore”
La carta se me cae de las manos. No puede ser. Es imposible, surrealista, irreal. Anissa Moore, es mi abuela.



(Bueno… ¿Os lo esperabais? ¿Qué pensáis ahora de Anissa Moore? ¿Cómo reaccionará Lena ante esto? ¿Qué os ha parecido el capítulo en general? Espero que os haya gustado, la verdad, yo no he quedado muy contenta con el resultado pero bue… Muchas gracias por leer. Muchos besos mis pequeños lectores. Ana <3 )

viernes, 25 de abril de 2014

Capítulo 18/Speak Now

En cuanto pongo un pie en la calle, un rayo de sol incide directamente sobre mí, impidiéndome ver dónde está Ashton, en el momento en que mi vista se acostumbra a la claridad lo veo, se encuentra apoyado en el coche ojeando algo en su móvil, con sus vaqueros desgastados, su camiseta gris con un logo que ahora mismo no puedo identificar y su ondulado pelo alborotado,  cualquiera diría que es un vagabundo, nada más lejos de la realidad.
Hago un lamentable intento de peinar mí ya despeinado pelo y camino pausadamente hasta él. En silencio,  descanso mi espalda contra el coche, a su lado. Cierro los ojos y me dejo acariciar por las suaves radiaciones del sol.
-¿Nos vamos?
Giro mi cabeza hacia el pero mantengo los ojos cerrados.
-Como quieras.
-¿Es algo pronto no crees? ¿Hacemos algo?- En cuanto dice eso abro los ojos con asombro.
Me separo de mi seguro apoyo y rodeo el coche para llegar a la puerta.
-¿Qué propones?
Pone el coche en marcha y piensa antes de hablar.
-A donde tú me digas.
Me muerdo la uña del dedo pensativamente. Sonrío.

-¡Tienes que estar de broma!
-Deja de quejarte y ponte el arnés.
Pues sí, mi gran idea es, ni más ni menos que a escalar.
-Me las pagarás Faultkner.- Entrecierra los ojos fingiendo rencor.
-Sí, sí. Lo que tú digas.

-Oye vale ya ¿no?
Ashton lleva absolutamente todo el camino desde nuestra pequeña “Aventura” riéndose de mi persona.
-Venga, he ido ahí a la fuerza, déjame reírme un rato.-Pide entre risas.
Yo solo hago una mueca e intento aguantar la risa. Él sigue a lo suyo.
-En mi vida vi una caída mejor que la tuya… Nunca olvidaré ese “Ashton mira, puedo hasta hacerlo sin manos” y verte caer de culo en el suelo… Fue insuperable…
-Tampoco te pases.
-Venga… si sabes de sobra que fue genial.
Se me escapa una sonrisa al recordarlo. Sí, fue divertido, tanto mi caída como la cara de susto de Ashton cuando intentó subir la enorme pared con pequeños salientes, semejaba una cría de 7 años.
-Quizás un poco.- Reconozco finalmente.
Caminamos por el parque que se encuentra al lado de mi  casa, cada vez anochece antes, pero aún se pueden aprovechar unos minutos más de luz.
-Si ya sabía yo…
-Sí, tú eres muy sabio.
-Pues claro.
-Qué ridículo eres a veces…
-Habló la de la caída.
-La próxima vez que me vaya a caer te lo grabo, para la posteridad.
-Sería todo un detalle.- Admite intentando contener una sonrisa.
Recorremos el parque uno al lado del otro en silencio, solo con el sonido del pequeño regato donde están algunos patos nadando.
-Deberíamos irnos, es tarde.- Dice suspirando.- Venga, te acompaño a casa.
Cuando estamos en la puerta de mi casa, se coloca enfrente de  mí y se revuelve, aún más si es que es posible, el pelo.
-¿Te veo mañana en clase?
-Claro.
No sé en qué momento nos hemos juntado tanto. Siento su aliento chocar contra mi nariz y levanto la vista, que estaba fijada en sus rosados y gruesos labios. Cierro los ojos, su aliento huele a mora. Baja la cabeza un poco, de esto modo nuestras narices se rozan, nuestros alientos se mezclan y no puedo evitar…


(¡¡¡CHAN CHAN CHAN!!! ¿Qué no puede Lena evitar? ¿Qué pasará en el siguiente capítulo? Bueno, y ¡este es el Capítulo 18! ¿Qué os ha parecido? Espero vuestras opiniones y eso. Gracias por leer. Muchos besos mis pequeños lectores. Ana <3)

sábado, 19 de abril de 2014

Capítulo 17/Speak Now

-Así que eso fue básicamente lo que pasó. -Con indiferencia, alargo la mano hacia la bolsa de patatas que le traje a Darrel las cuales inevitablemente están acabando en mi barriga.
Nos encontramos en la horrible sala del reformatorio, y justo ahora, acabo de terminar de contarles a mis amigos lo que ocurrió con Debbie. Me miran con la boca abierta y mordisqueo con inquietud el trozo de patata que tengo en la mano. Finalmente Oliver rompe el silencio.
-Pues lo tenía bien escondido la muy…
-No seas vulgar- Le reprocha mi hermana frunciendo el ceño.
-Perdón- Oli baja la mirada a la mesa fingiendo arrepentimiento y Darrel me guiña un ojo divertida, no puedo evitar mirarles con ternura cada vez que están juntos.
-En fin, ¿Qué vamos a hacer?
Todos dirigimos la mirada desconcertados a un entusiasmado Ashton.
-¿Cómo dices?
-Sí, ya sabes, habrá que seguir investigando un poco ¿No?
-Claro. Por cierto que me olvidaba, encontré esto ayer después de la bronca de mis padres.
Saco la carta de mi  mochila y nos quedamos los cuatro mirándola. Puedo notar como todos contenemos  la respiración en cuanto la poso con delicadeza sobre la mesa, como si se tratara de una frágil figura de porcelana. La carta que alguna vez fue blanca, está desgastada y decolorada por el paso de los años, aún así, se puede distinguir perfectamente el sello, datado de 1997.
-Chicos- Susurra Ashton como temiendo interrumpir la solemnidad del momento- Esto es una carta, no el Santo Grial, ¿Qué estamos haciendo?
Y estallamos en carcajadas. ¿Conocéis esa sensación de querer para de reir, pero no poder? Pues eso es lo que nos pasa ahora mismo. Una sensación de alegría mezclada con un incipiente dolor de barriga me recuerda que esto no es lugar para reírse, pero me da igual, en algún sitio tenía que ser.
Cuando nuestras risas ya se van calmando, me paso el dorso de la mano por la cara y me maldigo a mí misma por haberme echado rímel esta mañana al ver dos marcas negras en mi mano, lo que indica que probablemente mi cara ahora mismo parezca la de un oso panda o puede que quizás un mapache.
-¿La abrimos, la vas a leer…? ¿Qué hacemos?- Oli se frota las manos y mira la carta con un brillo de emoción en sus ojos.- En esta carta pueden estar todas las respuestas a tus preguntas ¿Lo sabes Lena?
-Claro que lo sé, no seas ridículo pero- Me dirijo a Darrel- Quiero que la leas tu primero.
-¿Yo?- Se señala a sí misma con el dedo.
-Sip- Digo estallando la P final.- Quiero que cuando termines de leerla, si crees que debo leerla o que, por la contra, no estoy preparada para saber la verdad, me lo digas y yo ya haré lo que… estime conveniente. Chicos, ¿podríais ir a por agua por favor?- Digo haciendo un movimiento de cabeza en dirección a la máquina que se encuentra al otro lado de la habitación.
Después de mucho esfuerzo en convencerlos para que vayan juntos a por mi botella de agua, miro con una sonrisa victoriosa a mi hermana, que me mira con ojos curiosos.
-¿Cómo vas con Oli?- Digo levantando descaradamente las cejas repetidamente.
-No sé de qué me hablas Lena.
-Vete a venderle esa historia a otra, la verdad Darri.
-¿Darri? Eres horrible poniendo motes.
Me encojo de hombros divertida y repito mi pregunta.
-Me parece un chico divertido y guapo, nada más.- Dice al fin- ¿Y tu con Ashton?
-Ems... somos amigos.
-¿Te gusta?
Dudo antes de contestar.
-No lo sé.
-Sé lo que se comenta por ahí pero… Lena, es un buen chico.
-Lo sé.
-Aquí tienes- Dice Oliver posando la botella en la mesa- Más te vale que esté rica, seguro que tiene oro y algo de plata, puede que incluso diamantes. Una estafa- Nos aclara.
-Lena, deberíamos irnos- Dice Ashton mirando la hora- ¿Oliver, tú te quedas?
-Me quedaré un rato más.
Cojo la mochila, me la cuelgo al hombro y me dispongo a seguir a Ashton, quien ya ha salido de la sala.
-Por cierto.- Dice Darrel a mi espalda y me giro lentamente.- Tráeme otra bolsa de patatas, me las has comido todas.


( Y aquí está el capítulo… 17? Caray, bueno sé que no es un buen capítulo, pero espero que el siguiente sea mejor. ¿Qué os ha parecido? ¿Qué creéis que hay en la carta? ¿Habrá feeling entre Oliver y Darrel? Bueno, esto es todo por hoy, espero escribiros pronto y eso. Muchos besos mis pequeños lectores. Ana <3) 

lunes, 14 de abril de 2014

Capítulo 16/Speak Now

Miro al techo de mi habitación. Me toco con cuidado mi mano derecha, la que estuvo sujeta por Ashton. No es la primera vez que me sujeta la mano, pero sí la primera vez que siento algo. Supongo que muchas veces sentís el deseo de comeros un enorme pastel de chocolate, pero tú sabes que no te sentará bien, tú  tienes control sobre ti mismo. ¿Pero qué pasa cuando lo pruebas? Exacto, que te ha gustado tanto, que no puedes parar de comerlo, has perdido tu capacidad de decisión sobre eso, tu voluntad está en ese rico pastel.  Es un ejemplo muy estúpido, lo sé, pero más o menos he perdido mi capacidad de decisión, Ashton es como un enorme y rico pastel de chocolate, irremediablemente iré hacia él. Y eso me asusta.
Un leve toque en mi ventana, aleja estos pensamientos de mí. Con un ágil movimiento, me impulso sobre mí misma y me levanto de la cama con un leve salto. Sonrío sin poder evitarlo.
Otra nota. Esta vez no me molesto en leerla, al fondo de mi jardín veo una sombra corriendo, sin pensarlo dos veces, me lanzo escaleras abajo, en la última doy un traspiés y con dificultad intento recuperar el equilibrio. Salgo al jardín e intento encontrar la sombra, quien se gira hacia mí y echa a correr. Sin haber visto su cara aún, voy detrás de ella. Creo que es la primera vez en mi vida que demuestro algo de valentía. En las películas era yo la que siempre salía de la sala porque le daba miedo, y en las historias de miedo, la que se tapaba los oídos.
Cuando considero que estoy cerca me tiro encima y empezamos a rodar por el césped.
-¡Lena! ¡Para!
No puede ser.
-¡Debbie!-Grito sin pretenderlo. En cuanto me doy cuenta, bajo mi tono tres quintas.- ¿Por qué lo has hecho?
Me incorporo en el césped y me siento a su lado.
-Lo siento
-¿Por qué?
-Porque estuvo mal.-Dice en tono obvio rodando los ojos.
Muevo la cabeza en señal de confusión y comienzo a arrancar pequeños trozos de hierba . Los enredo alrededor de mi dedo y tiro, repito esto varias veces.
-No, no. ¿Por qué lo hiciste? Lo de las notas.
-Te tenía envidia, siempre con Oliver como una pareja. ¿Ahora Ashton? Pareces una…
Antes de que pueda decir nada me levanto enfadada.
-Si venga, sabes perfectamente que Oli es mi mejor amigo, asi que no seas ridícula, y Ashton… es el primer chico que se fija en mí, o lo que sea que haya hecho. Sabes que no estoy en un buen momento. ¿Y tú que haces? Lo que haría cualquier mejor amiga. Asustarme con ridículas notas. ¿Aquel día no estabas tan borracha no?
-¿Eh? Claro que sí.- Frunce el ceño.- Me ayudó Sophie.
Abro mis ojos con asombro e indignación, levanto los brazos y los sacudo con frustración en el aire. Una pareja de ancianos pasa cerca de nosotros y aceleran el paso visiblemente. Supongo que ahora mismo debe parecer que estoy haciendo un ritual satánico.
Pego mis brazos a mis costados enfadada. Aprieto los puños y noto el tacto del papel, de la nota que dejó Debbie en mi ventana, la desarrugo con cuidado de no romperla y la  leo en voz alta.
-“Aléjate de Ashton, quizás él tenga la culpa de todo”.- Cierro los ojos y respiro profundamente.- Así que la manera de alejarme de Ashton es inculparle algo que no hizo. Muy digno Deb, esta vez te has superado.
Me muerdo la lengua para no soltar todo lo que está pasando ahora mismo por mi cabeza, con un leve movimiento de cabeza y la respiración aún acelerada me doy la vuelta y dejo a la que algún día fue mi amiga sentada en un jardín con hierbas fuertes que ahora están rotas, exactamente como nuestra amistad.

Con cuidado abro la puerta de mi casa y me guardo la nota en el bolsillo de la camiseta de pijama. Aún no puedo creer que haya salido así a la calle. Ahora ya está hecho, aunque… ¿Qué podría hacer? ¿Arreglarme para pillar a quien quiera que fuera? Apenas me arreglo para ir a la escuela, me voy a arreglar para ir detrás de alguien. Risa me da.
Paso de puntillas al lado del comedor, pero una voz me detiene.
-Elena Faultkner. ¿En dónde has estado?
La voz de mi madre retumba por todo el salón. Me giro y veo a mi madre sentada en el sofá con los brazos cruzados sobre el pecho, su pie derecho está dando molestos golpes contra el suelo.
Fuerzo una sonrisa. Bien, ahora sí que me he metido en un buen lío.



(Bueno, aquí está el capítulo 16, espero que os haya gustado. ¿Qué pensáis de Debbie? ¿El enfado de Lena está justificado? ¿Debería perdonarla? ¿Y con Ashton, qué pensáis que pasará? Espero vuestra opinión sobre el capítulo. Ya me despido,  muchos besos mis pequeños lectores. Ana <3)

lunes, 7 de abril de 2014

Capítulo 15/Speak Now

Ahora mismo me encuentro en una gran plaza en sabe dios qué sitio. Nos sentamos en uno de los bancos de madera que la rodean, justo al lado de un viejo e imponente manzano. Agarro con cuidado una de las tantas manzanas que se encuentran por el suelo y la froto enérgicamente contra mi jersey intentando así, quitarle inútilmente todo rastro de microbios y bacterias que puedan haber hecho de ese fruto, su hogar.
Ashton está cruzado de brazos mientras mira con el ceño fruncido y una rara mueca en los labios a los niños de la plaza jugar a la pelota.
-¿Y bien?- Me sitúo en su campo de visión y golpeo impacientemente mi pie contra el suelo adoquinado.
-¿Qué?- Aún no me mira a la cara, cosa que me irrita enormemente, asimismo, se está haciendo el tonto conmigo, lo que provoca que me irritación vaya creciendo más y más. Respiro profundamente intentando tranquilizarme.
-¿A qué fuiste a esa casa?
-A lo mismo que tú.
Incluso un tonto notaría que Ashton está muy molesto conmigo. Entonces hago la pregunta obvia.
-¿Se puede saber qué te pasa? La que debería estar enfadada soy yo, y no tú.
-¿Que qué me pasa?- Ahora si me mira a los ojos y me recorre un escalofrío al ver decepción y dolor en ellos.
A pesar de no ser muy consciente de lo que me viene encima, afirmo levemente con la cabeza.  Se lame los labios antes de hablar y respira profundamente.
-Me pasa, que me importas demasiado. Que has creado un estúpido muro que nadie sabe para qué sirve y que a ti no te ayuda en absoluto, pero en cambio a los demás lo único que nos hace, es daño, no tienes ni idea de lo que vales y eso repercute en los demás. Intenté de mil maneras acercarme a ti, saber lo que piensas, ayudarte, pero al parecer nada te sirve. Y me canso Lena, ya no sé en qué idioma decirte que me importas.- Se pasa la mano con indecisión por su pelo, que a la luz del anochecer parece rubio ceniza, y se lo despeina con brío.- Cuando dije el otro día que no eras como las demás…
-Eso fue hoy a la mañana Ashton.
-Pues eso, parece que pasaron mil años.- Lo mínimo que puedo hacer es darle la razón. Realmente todo está pasando demasiado rápido. Hace unas tres semanas que lo conozco y ya se sabe, relativamente, mi vida entera. Uso el término relativamente, porque yo tampoco tengo muy claro qué es lo que pasa con mi vida.
Me cruzo de piernas y le insto para que continúe hablando.
-Cuando dije que no eras como las demás me refería a que eres… diferente, deja que me explique.- Me ordena adivinando mis intenciones de dejar la plaza al momento.- Eres tú
misma, con tus inseguridades y tus imperfecciones, no te molesta enseñarlas. Tienes una personalidad apabullante. Eres tú con todas las consecuencias que ello conlleva. Hay muy poca gente en el mundo que sea como tú, y es una suerte encontrarlas, y yo, la he tenido.
Como supongo que todo lo que me ha dicho es algo parcialmente bueno por la expresión que refleja la cara de Ashton, mi única reacción es ponerme roja como un tomate y observar mis pies como si de la octava maravilla del mundo se trataran.
-Así que por favor Lena, déjame volver a estar contigo.
-No sé Ash…
-¿Cómo me has llamado?
Ahora sí que estoy muy roja.
-Er… Ash, bueno, si te molesta, no te llamo así… como todo el mundo lo hace pues…
-Está bien-Interrumpe mi estúpida disculpa con una sonrisa asomando por sus labios.
Yo solo asiento con la cabeza.
-De todos modos. -Continúa hablando Ashton.- Me lo debes.
-¿Qué te debo exactamente?- Digo achinando los ojos. Ahora sí que le miro a los ojos, que se encuentran mirándome divertidos y con un deje de esperanza.
-Cuando te di la dirección de Anissa, me prometiste que me dejarías seguir contigo, y eso es lo que vas a hacer.
Yo solo murmullo maldiciones en voz baja mientras me mira con arrogancia y superioridad, sabe que esta vez ha ganado él.
Inesperadamente coloca sus dedos a lo largo de mi boca y los levanta como intento de una sonrisa. No puedo evitar reírme ante ese gesto tan infantil y propio de él. Con un rápido movimiento me coge de la mano y me arrastra calle abajo mientras reímos. Esta vez me doy cuenta, Ashton me lleva sujeta, y no me soltará, porque aunque ahora no es un gran momento, como dice la canción de Sweetbox, “Everything´s gonna be alright” , todo irá bien.


(Siento muchísimo no haber subido antes, pero tuve bastantes compromisos y no tuve oportunidad, espero que os haya gustado este capítulo. Personalmente, lo escribí muy contenta y, por una vez, creo que me gusta más o menos lo que he escrito. Espero vuestra opinión, tanto por twitter como en forma de comentario en el blog. ¿Realmente creéis que todo irá a mejor? ¿Qué pasará en el siguiente capítulo? Muchos besos mis pequeños lectores, espero escribiros pronto. Ana <3.)