-¿Tienes hermanos?
Me miró con una cara extraña y como si estuviera hablando
con un niño pequeño me contestó calmadamente.
-Sí. ¿Qué piensas de la manera de gobernar del primer
ministro?
-¿Perdón?
Me repite la pregunta aún más lentamente si cabe.
-¿Me estás vacilando?
-No. ¿Por qué?- Su confusión es más que obvia.
-Lo normal es que preguntes cosas más comunes e interesantes
y no cosas tan… ridículas.
-Que tú seas una inculta, no quiere decir que tenga que
serlo yo.
El timbre tocó justo en el momento en que pensaba darle una
buena contestación. Recogí mis cosas lo más rápido posible y me disponía a
salir de clase cuando una mano rodea mi muñeca.
-No me has contestado.
-Ni lo pienso hacer. Adiós Luke.
-Adiós… ¿Cómo te llamas?
-Me lo hubieras preguntado en las cinco preguntas.- Digo
mordazmente, y con una sonrisa falsa salgo de clase.
-Vaya, me lo imaginaba más… guay.- Dijo Vanessa.- Pero para
su desgracia, nuestra desgracia- Se corrigió.- está como quiere.
-Tampoco exageres Ness.
-¡Venga, reconócelo!- exclamó Lee mientras quitaba por un
momento sus rasgados ojos del libro.
Lee había sido la última en unirse a nuestro pequeño grupo,
se había mudado de China el año pasado. Tenía el pelo liso y negro, casi tan
negro como sus pequeños ojos.
-Estáis siendo ridículas. ¡Me estuvo tomando el pelo todo el
rato, maldito Luke! ¡Me llamó inculta! ¡Maldito niñato engreído!
Lee y Vanessa se callaron y mirando algo más allá de mí.
-¿Ahora qué?
-Luke acaba de pasar.
-Ah.
-¿Ah? Acaba de pasar el chico más guapo del colegio ¿Y tú dices
Ah?
Me crucé de brazos indiferente.
-No creo que antes tuviera una buena opinión de mí.
Empeorarlo un poco más… ¿Qué más da? Así quizás aprenda a comportarse como una
persona normal.
Lee me dio la razón y el estruendoso timbre nos ordenó
volver a clase, así que, intentando retrasar mi momento de ver a Luke, caminé
con mucha lentitud por los pasillo abarrotados de estudiantes. Cuando por fin
llegué, Luke aún no había llegado, aunque, como es obvio, llegó enseguida.
-Hola bebé.
-¿Cómo dices?
-No me quisiste decir tu nombre, te queda atribuido. Bebé.
-Idiota.
Formó una sonrisa burlona en sus labios y empezó a tomar
apuntes. Al contrario que yo, que no podía sacar su diminuta y burlona sonrisa
de mi cabeza.
-bebé, deberías dejar de mirarme.- Me llamó la atención en
cierto momento de la clase.- La gente va a pensar que estás enamorado del
maldito Luke.
-No digas tontería y deja ya mi estúpido mote.
-De todos modos, bebé, no eres mi tipo.- Y con otra sonrisa
burlona, provocando que mi irritación aumente, continúa escribiendo en su
cuaderno
Iba a contestarle, algo como: “Los tipos que se creen guays
no son mi tipo” o “Lo cierto es que tú
tampoco eres el mío” pero, ¿para qué? ¿No era su tipo? Pues la verdad, me
importaba un pimiento, así que, con un suspiro, intenté, satisfactoriamente,
prestar atención a mi clase.
(Bieeen, capítulo 2 subido. Espero que os guste y me deis
vuestras opiniones. Gracias por leer. Subiré en cuanto pueda. Muchos besos mis
pequeños lectores. Ana <3 )
No hay comentarios:
Publicar un comentario