lunes, 2 de junio de 2014

Capítulo 1/ Look after you

Lo cierto es que nunca pensé en enamorarme. Estaba en esa época en la que lo único que quieres es disfrutar, estar con tus amigas, chicos fuera. Realmente nunca tuve mucho éxito con los chicos, no me fiaba de ellos, al contrario que mi amiga Amanda, que tenía uno diferente para cada mes del año, algo natural, una chica castaña como yo, que lo único asombroso que tenía eran mis ojos azules, no tenía nada que hacer al lado de una chica como ella, una clásica nórdica. Claro que le gusté a algún que otro chico, pero ninguno de mi interés, todos eran bajos y emitían voces con tantos tonos que parecían gatas en celo, realmente daba la sensación de que esos gallos perdurarían por siempre. Respecto a este tema; me consideraba prácticamente imbesada, solo me había besado con Robbie Reynols, un curso mayor que yo, pero eso no cuenta ya que me había caído encima de él cuando corría hacia clases, salvo esta leve y ridícula  experiencia, seguía totalmente imbesada; claro que mis amigas, ejerciendo como solo ellas sabían el papel de “Buena y comprensiva amiga que solo le importa tu bienestar” me habían buscado a varios ligues, cada cual peor, pasando por Demon el cara-rata y llegando hasta James, el adicto a la informática, creo que en la cita que tuvimos acabé sabiendo más de ordenadores que mi profesor de informática Paul.
  Ahora, echo la vista atrás y recuerdo con cariño aquella etapa, aunque, para qué negarlo, la adolescencia siempre me ha parecido la etapa más dura de la vida; cambios hormonales bruscos, depresiones, inseguridades… la mayoría de ellas eran infundadas, pero estaban ahí.
Jamás olvidaré el día en que llegó al colegio, con sus vaqueros ajustados, una camisa de un viejo y perdido grupo de Rock y el pelo rubio retirado hacia atrás. Como ya dije antes, nunca fui de las que babeaban por chicos, pero esta vez, como la mayor parte del sector femenino de mi instituto, caí en los encantos de aquel joven de pelo rubio y ojos inquietantemente azules. Al principio no me llamó la atención, era callado y observador, algunas veces se mordía el piercing del labio con nerviosismo. Durante un mes más o menos me encapriché de él de la manera más absurda posible y supongo que como todo lo bueno se acaba, abrí los ojos y simplemente lo empecé a ignorar, como básicamente hacía él conmigo.
 Recuerdo también, que era uno de los chicos más inteligentes y cultos que había conocido jamás, yo tampoco es que fuera una mala alumna, notable tirando a alto, pero me impresionó la cantidad de cosas que sabía. Como no podía ser de otra manera, el chico desprendía arrogancia allá por donde pasaba, nos dirigía su mirada azul con escepticismo y seguía su camino por los anchos pasillos del instituto, con la cabeza bien erguida, aunque he de decir, que era innecesario, ya que era con creces el más alto de mi curso.
En seguida, rumores de todo tipo comenzaron a circular por el colegio; que era hijo de un gran empresario y había estado estudiando en Siberia, Estambul y New York; que era el ahijado perdido de Jennifer Aniston… Yo, de aquellas, una chica sencilla que se había mudado hacía tres años a este pequeño pueblo inglés llamado Brampton, con un grupo bastante sólido de amigas, no tardé demasiado en desenamorarme y olvidarme del chico.
Todo comenzó el día que me pusieron con él para compartir pupitre.
-Bueno chicos, creo que deberíamos empezar a conocernos un poco mejor.- Ya el comienzo del habitual discursito de Paul (si, el profesor de Informática), mi tutor de este año, me dio mala espina, pero sin duda no me esperaba lo que iba a decir a continuación.- Vais a apuntar en un papel 6 preguntas y se las haréis al compañero que tenéis al lado, al fin y al cabo, estaréis juntos todo el curso.
Y con una afable sonrisa se colocó las gafas que se estaban resbalando por la punta de la nariz y se sentó en la vieja silla para después observarnos con fingida tención. Miré a mi compañero que ya estaba escribiendo en una hoja blanca de papel, con un suspiro, resignada a mi suerte, comencé a escribirle las preguntas.
Al cabo de 5 minutos, ambos tenemos las preguntas preparadas y como veo que no hay indicios de que vaya a hablar, empiezo yo.
-¿Cómo te llamas?
-¿No sabes cómo me llamo?
-Si lo supiera, ¿Te lo preguntaría?- Está claro que el chico no es tan listo como nos quiere hacer creer.
-Luke, me llamo Luke.- Puedo notar algo de molestia en su voz. Empezamos bien.
-Te toca.
-¿Qué opinas sobre la encarcelación del viejo sindicalista Chase Newman?
Noto como mi boca se abre en forma de O. Dios mío, este tío es un friki.
-¿Que es injusta?- Medio pregunté medio afirmé. No debió de gustarle mucho mi respuesta, teniendo en cuenta la mueca de desagrado que puso.
Algo me dice que esta clase va a ser muuuy larga.



(Espero que os haya gustado el primer capítulo de #LookAfterYou. ¿Qué pensáis de Luke? ¿Creéis que la clase va a ser tan larga? ¿Cuál es vuestra opinión de la protagonista? ¿Qué os ha parecido? Bueno, simplemente espero que os haya gustado, muchas gracias por leer. Muchos besos mis pequeños lectores. Ana <3) 

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