jueves, 18 de septiembre de 2014

Capítulo 19/ Look after you

-¿Volverás?- Preguntó Michael con curiosidad al tiempo que los chicos nos acompañaban a la moto de Luke. Así es, después de mucho, mucho y mucho insistir acabé cediendo; aunque la clave para que aceptara fue que me recordaran cómo era el autobús de vuelta.- Eres la primera chica que veíamos con Luke, ya pensábamos que era homosexual.-Pasó un brazo por los hombros de susodicho con un aire paternal.- Y que sepas que te aceptaríamos igual.
Luke rodó los ojos y yo solté una carcajada. Eran tan graciosos cuando estaban juntos, Luke era tan… Luke. Igual de irritante que siempre pero no sólo conmigo y eso era lo más divertido que veía la manera cariñosa que se metían unos con otros. Ahí abrí los ojos. Nunca le caí mal a Luke, en todo caso no al principio, y no creo que me cayera él tan mal cómo yo se lo hacía ver a los demás, e incluso a mí misma. Simplemente yo estaba tan obcecada y tan ciega por culpa de mis estúpidos prejuicios de que Luke era un mujeriego y un creído, y quizás más inteligente que yo que me prometí a mí misma que sería diferente. Fui diferente, sí. También una idiota.
-¿Subes?- Luke me tendía la mano para que subiera al monstruo con ruedas.
No me di cuenta hasta ese momento de que me había quedado mirando, ante la expectante mirada de mis nuevos amigos, el barro mojado de mis pantalones. Diría que mis padres me matarían pero no lo haré porque de hecho es probable que no se enteren de mis pantalones manchados y de mi pequeña escapada con Luke.
-¿Estás bien?- Preguntó Luke algo preocupado.- Si quieres podemos coger el bus…
-Estoy bien. ¿Por qué?
-Te quedaste mirando tus pantalones algo así como diez minutos.
-Estaba pensando.- Le sonreí para tranquilizarlo, cogí su mano y subí a la moto.- En fin chicos,- me dirigí a las caras que nos miraban sonrientes.- Nos vemos.
Calum hizo el saludo militar y Ashton le golpeó en la cabeza mientras negaba con la cabeza, Michael se despedía sacudiendo la mano. Realmente hoy fue un buen día.

El viento golpeaba mi cara a pesar de que la enorme espalda de Luke me cubría en su mayoría. No os voy a mentir, no fue una sensación desagradable pero tampoco me he hecho una gran fan de las motos desde entonces.
El cielo, ya cubierto de estrellas me hacía dejar la mente en blanco. Y comencé a recordar las historias que me contaba mi abuelo sobre ellas; Pegaso, Hércules, La osa Mayor, El dragón… Cada cual más disparatada y también más bonita. Siempre le decía que tendría que escribir un libro sobre ellas. Él siempre reía.
-¿Qué piensas?- Gritó Luke por encima de su hombro.
-Nada. ¿Podemos ir a otro sitio antes de ir a casa? No tengo ganas de entrar ahí.
-¿A dónde?
-A donde quieras.
Y volví a apoyar la cabeza en su  espalda.
La moto voló por las calles desiertas de Brampton y pronto apareció el frío, empecé a tiritar y me abracé más a Luke quien al notar mi baja temperatura cambió de rumbo, aparcando así, enfrente de un pequeño y algo viejo edificio, cerca del bar de Bob.
No me atreví a abrir la boca hasta que estábamos subiendo en el ascensor.
-¿Dónde estamos?
-En mi casa. Al principio quería llevarte a otro sitio pero…
-¿A dónde?
-No me interrumpas, Bebé.- Me puse de morros ante su orden y el me dio un corto beso en los labios haciendo que sonriera.- Y como estabas empezando a tener frío pues te traje a mi casa, no es la gran cosa pero tiene calefacción.- Al ver que iba a volver a hablar siguió hablando.- No te voy a decir. Es algo así como mi As en la manga para cuando volvamos a quedar.- Las puertas del ascensor se abrieron y me dejó pasar.
-¿Estás insinuando que vamos a quedar otra vez?- Levanté las cejas de manera suspicaz.
-¿Acaso no quieres, Bebé?
Me quedé pensando un momento que respuesta inteligente dar. No se me ocurrió ninguna. Así que me callé y cómo no… me sonrojé. Luke me dio un pequeño golpe en la nariz con su dedo anular y nos echamos a reír.
-En fin…- Miré las dos puertas del rellano.- ¿En cuál entramos?
Me señaló la derecha con la cabeza y caminamos hacia ella. La puerta era de madera sucia y oscura y cuando Luke la abrió pareció que entrábamos en una ultratumba o una cámara secreta porque la puerta chillo cual rata pariendo. Sé que es una comparación un poco bruta y animal (Nunca mejor dicho) pero os juro que cuando  entré, aguanté unos segundos la respiración.
El piso era todo de ladrillo rojo con suelo de baldosa y era un totalmente cuadrado y abierto, menos al fondo que había una puerta que supongo que era el baño. Según entrabas a la derecha estaba la cocina y si seguías caminando puede que te chocaras con el sofá que estaba enfrente de la tele y al lado de una mesa de comedor. Al fondo, al lado de dónde yo supuse que estaba el baño, había una cama de matrimonio cubierta con una colcha con motivos tribales. En general la casa estaba bien decorada, algunos póster y algunos cuadros de artistas del expresionismo, (obviamente falsos) por lo que pude ver.
Me senté en el sofá como si estuviera en mi casa.
-Me gusta tu casa. ¿Vives tu solo?
-No está mal ¿eh? Si, a veces se pasan los chicos por aquí pero en general vivo solo.
-Me encanta tu colcha.- Era cierto. Desde que entré en la habitación no pude evitar posar los ojos encima.
-¿Me estás mandando una indirecta, Bebé?
Mis ojos se agrandaron cuando me di cuenta de lo que estaba sugiriendo. Lo ignoré.
-¿Por qué me sigues llamando Bebé? Al fin y al cabo ya sabes mi nombre en cuanto se lo dije a tus amigos.
-No sé es más personal…- Se humedeció los labios.- Bridget.
Un escalofrío recorrió mi espina dorsal.




(¡Ya sabéis el nombre de nuestra protagonista! ¿Os gusta? ¿Pasará algo en el piso de Luke? ¿Qué pensáis del capítulo y de la relación entre Bebé/Bridget con Luke? Bueno, espero que este capítulo haya compensado de alguna manera los anteriores. Muchos besos mis pequeños lectores y como siempre, muchas gracias por leer. Ana <3 )

No hay comentarios:

Publicar un comentario