-Lena, ¿Te encuentras bien?
Supongo que mi nivel de palidez debía de estar en un límite
alarmante. Necesito de ese valioso Té
para mantener mínimamente la compostura; con un pequeño sorbo me obligo a
hablar.
-Este señor de aquí, el de la parte derecha de la foto, es
el que vino a mi casa.
-¿Cómo que fue a tu casa?-Anissa me quita, inquieta, la foto
de las manos y la vuelve a guardar rápidamente en su sitio.
-Sí, a decirle a su madre que le contara la verdad o algo
así….-Comienza a explicar Oliver, pero enseguida para para echarme una mirada
de preocupación.-Lena, ¿Segura que te encuentras bien?
Me siento como un gato al que han encerrado en una pequeña
caja y que por mucho que arañe no saldrá. Mi mirada pasa, angustiada, por todas
las partes de la habitación, intentando encontrar una salida.
-Necesito salir de aquí.- Consigo decir.
-Por esa puerta se llega al jardín.
Miro la puerta corredera que me lleva al precioso pero
pequeño jardín. En una esquina, al fondo, hay un pequeño roble, supongo que
recién plantado, y es justo ahí a donde me dirijo. Abatida, me dejo caer a su
lado y apoyo mi espalda contra el tronco. Y repaso todo lo que me ha pasado en
estos últimos meses. ¿Está justificado lo que hizo mi madre con mi hermana? Es
decir, lo hizo con buena intención… ¿No? Pero me siento engañada, traicionada y
herida, nunca pensé que conocer algo así dolería tanto, siempre fui de la
filosofía “Lo que no te mata, te hace más fuerte” pero esto ya pasa de mi
capacidad de comprensión, puede que lo
que me está matando no sea físicamente, pero me está desgastando por dentro.
Lentamente dos lagrimones caen por mis, ya muy pálidas, mejillas ¿Cómo será a
partir de ahora la cena de navidad? ¿Y
mis vacaciones? Sin darme cuenta, el cielo ya está adquiriendo el tono rosado
que me avisa de que en breves instantes se pondrá el sol.
-¿Lena?
Asomo una mano por un lateral del árbol y la sacudo para
avisar de dónde me encuentro. Una persona se sienta a mi lado y me pasa el
brazo por los hombros.
-Mi pequeña Lena… Todo irá bien.
Asiento imperceptiblemente con la cabeza. Después de unos
minutos de silencio me decido a hablar.
-Entonces… ¿Eres mi abuela?
Una sonrisa se asoma por sus labios y ahora es ella quien
asiente con la cabeza.
-Aunque no lo parezca, y tú no me conozcas de nada, yo sé
mucho de ti. Sé que eres una buena estudiante y sé todas tus notas. Me preocupo
mucho por ti.
-Está bien eso de que alguien se preocupe por mí.
Anissa, o mi abuela, pone cara de espanto.
-¡No digas eso! Tu familia adoptiva, - Sin poder evitarlo,
un escalofrío me recorre de pies a cabeza al escuchar “Familia adoptiva”. Me
contengo para no ponerme a llorar de nuevo como una tonta.- te adora, y tus
padres, mi hija y su marido, también, me llamaban continuamente para que le
dijera como os iba a ti y a tu hermana.
“Que guay”-pienso.- “Parecemos una familia de neandertales,
aquí todo a lo grande, familia en todas partes.” En lugar de decir todo lo que
estoy pensando, pregunto.
-¿Por qué no me llamaban ellos? Deberían habérmelo dicho.
-¿Quiénes?
No me extraña que se pierda, no todo el mundo tiene dos
madres y cuatro padres.
-Todos.
-Es complicado.
Escuchamos unos pasos a lo lejos y Anissa se levanta.
-Por cierto.- Una sonrisa comienza a formarse en mis labios.-
¿Te puedo llamar abuela?
-Es lo que soy ¿No?- Ambas sonreímos, después de una última
mirada, se da la vuelta y entra en la casa, no sin antes hablar con la persona
que viene hacia aquí.
-Hola.- Ashton se sienta enfrente de mí con las piernas
cruzadas, al más estilo indio.
-Hola.
Acerca sus manos a mi cara y retira los dos mechones que me
impiden verlo completamente.
-Estoy orgulloso de ti.- Dice luego de jugar un rato con mi
pelo.
-¿Por qué?
-Lo has llevado bien.
-No me quedaba otra.
-Tú también deberías sentirte orgullosa.- Sus ojos viajan a
mis labios, pero enseguida se clavan en mis ojos.
- ¿Y ahora por qué?
Y dice algo que no me esperaba, que ni en mil años lo
hubiera imaginado.
-Porque me estás empezando a gustar, más de lo recomendable.
(Uh, Uh ¿Cómo es este Ashton eh? De todas formas, aquí
tenéis el capítulo 24, la novela está por terminar, aunque haré otra, por
supuesto en el mismo blog. ¿Qué pensáis de este capítulo? ¿Pasará algo con el
padre de Lena? ¿Qué pasará en el siguiente? Os agradecería comentarios u
opiniones, estos días ando un poco de bajón… Muchas gracias por leer. Muchos
besos mis pequeños lectores. Ana <3 )
No hay comentarios:
Publicar un comentario