viernes, 7 de marzo de 2014

Capítulo 6/Speak Now



(Sé que normalmente esto lo hago al final, pero necesitaba ponerlo al principio esta vez. Me gustaría agradecerle a la persona que se molesta en comentar en el blog y sigue leyendo a pesar de que algunos capítulos son algo “Pluf”, francamente tus comentarios son una razón por la que orgullosa, me siento en mi silla y comienzo a escribir. Gracias. Bueno, y sin más demora doy paso al siguiente capítulo, espero que os guste. Muchos besos mis pequeños y escasos lectores. Ana <3 )


-Hola Deb -saludo a mi amiga.
-¿Y para mí no hay saludo?- Dice Ashton divertido. Le miro tan fríamente como sé y vuelvo a dirigir mi mirada hacia Debbie y sin pronunciar ni una sola palabra la agarro del brazo y la arrastro hacia el pasillo del instituto.
-¿Pero se puede saber qué te pasa? ¿Te has vuelto loca?- Consigue decir Debbie.
- ¿Yo? ¿Loca? ¿Quién era la que estaba hablando con él?- Digo total y absolutamente perpleja.
-Sólo estábamos hablando porque es amigo de mi hermano, nada más. Tranquila fiera.
-Yo estoy muy tranquila, lo que haga él me da igual, lo que hagas tú no. Me dijiste que era una mala influencia y…
-¿Quién es una mala influencia?- Dice una voz a mis espaldas. Giro la cabeza y me encuentro con la sonrisa de Oli.- ¿Yo?
-Estábamos hablando de Ashton- Comenta inocentemente Debbie. La sonrisa desaparece de la cara de Oli tan pronto como apareció.
-Estoy de acuerdo, no os acerquéis a él- Susurra mirándonos fijamente la una a la otra intermitentemente como si de unas niñas de seis años que acaban de robar un par de Chupa-Chups nos tratáramos.
En seguida truena el timbre, el cual da inicio a una jornada más de clases, lentamente me dirijo a mi clase con la mochila a la espalda que parece que por cada paso que doy un peso extra se añade a mi espalda.
El día pasa sin contratiempos; unos cuantos deberes, algunos exámenes programados y poco más. Gracias al mismo Jesucristo llega el momento de abandonar aquel lugar diseñado especialmente para fastidiarle la existencia a los jóvenes, vulgarmente llamado escuela.
-¡Al fin! – Exclama Debbie mientras se coloca a mi lado- Ya estoy harta de tanto colegio y…
-¡Mierda!- Maldigo en voz alta- Me olvidé el libro de Geografía en clases. Por cierto, hoy no voy a casa, me parece que irás tu sola- Le beso la mejilla a mi desconcertada amiga y echo a correr hacia mi aula que aún está abierta, me dirijo hacia mi pupitre y saco el libro.
-¿A qué se debe tu mala educación hoy?- Me giro y veo a Ashton apoyado en el marco de la puerta con una ceja levantada. Lo ignoro y sigo metiendo los libros en la bolsa.-Contéstame- Reclama.
-Simplemente me parece de muy mal gusto- Digo remarcando el “Muy”- Que para tirarte a Sophie tuvieras que utilizar la excusa de acompañarme a casa, si realmente posees tanto sex-appeal como todo el mundo dice que tienes, no necesitarías excusas tan sumamente patéticas y ridículas- Hasta yo me quedo sorprendida de que haya sido capaz de decirle todo esto sin tartamudear ni una sola vez.
-Wow- Dice impresionado- ¿Asique es eso?
-¿El qué?- Bien, ahora soy yo la que no se entera de nada.
-¿Estás celosa?
-¿Yo?  ¡Pero qué dices! ¡Si no te conozco de nada!
- ¿Pues sabes que  ...?- No me dio tiempo a saber qué era lo que sabía o no sabía puesto que Oli irrumpe en la habitación en ese preciso momento.
- Lena... ¿Estás aquí?- En cuanto su mirada se posó en mi y Ashton, frunce en el ceño- ¿Qué te dije hoy Lena? No quiero que estés con él.
- Asique de eso se trata….- Masculló el otro acercándose peligrosamente a Oli.
Sujeté del brazo a Oli y anuncié:
-Nosotros nos vamos, venga Oli, que hay prisa. Adiós Ashton, lástima que tenga que verte mañana.

Me encuentro sentada en el coche de un callado Oli.
-¿Estás enfadado?
-No, un poco molesto si.- Reconoce mientras aparca el coche en el aparcamiento del orfanato. Bajo del coche soltando un pesado y profundo suspiro.
-Tranquila, todo va a ir bien.
- No lo creo- Ambos somos conscientes de que estoy temblando, Oli me coge de la mano mientras me susurra palabras tranquilizantes al oído hasta que llegamos a la secretaría.
-¿En qué les puedo ayudar?- Pregunta amablemente la señora que se encuentra detrás de la pila de folios que se encuentra detrás del mostrador.
-Venimos a ver a un familiar- Digo con la voz apagada.
-¿A quién?
Ahora mismo desearía tener una botella de agua para aliviar mi seca garganta, pero como no la tengo tendré que arreglármelas sin ella. Apenas se me oye cuando digo:
-Darrel Faultkner.


1 comentario:

  1. Simplemente perfecto!!
    Oliver=asdfghjkl.
    Necesito el siguiente :-(

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