-Qué asco de
mañana.
Sonríes al
ver a tu graciosa amiga pelirroja acercarse a ti enfurruñada, mientras su
rizado y alborotado pelo golpea contra su horrible y conocida mochila verde
fosforito.
-¿Qué ha
pasado esta vez Debbie?
- ¡El examen
de Literatura! ¡Eso es lo que pasa! ¿Te puedes creer que Mr Reeve me haya preguntado la vida entera de
Jane Austen, con sus obras completas? Yo claro, a ver cómo le cuento, que no he
leído nunca un libro suyo, que lo único que sé es que el protagonista era un
tal Daisy…
-Darcy… Daisy es la novia del pato Donald- La corrijo yo,
mientras con mucho esfuerzo intento contener la risa que amenaza con salir
desde lo más profundo de mi diafragma…
-¡Oh por dios Lena! ¡Tanto da!- Exclama exasperada mientras salimos
del instituto.- ¿Vas a ir esta tarde a la fiesta que organiza Carrie?
- No sé, quizás me pase.
-Irás entonces.
-He dicho que….
-Sé lo que has dicho pero…
Desconecté, sabía lo que venía a continuación, el repertorio
de cada uno de los chicos que iban a poner un pie en esa fiesta, en 17 años de
mi vida ningún chico se había fijado en mí. ¿Por qué irían a hacerlo ahora? No
penséis que sufro problemas graves de autoestima, ni mucho menos, tengo mis
inseguridades, como cualquier adolescente de mi edad, sí que me sobran algunos
quilos, pero mi etapa de la “Cara paella” ya la pasé, y con eso me contento. A estas
alturas, ya me encontraba en la puerta de mi casa y volví a conectar el chip.
-Maravillosa, es cómo la definió, aunque no sé aún qué
camiseta ponerme….- Debbie seguía parloteando como si no hubiera mañana.
-Deb, tengo que entrar a casa, ya me llamas vale?- Digo con
un suspiro mientras entro en casa y cierro la puerta antes de escuchar su
respuesta, sé que se va a enfadar, pero ya le compensaré mañana llevándole al
instituto un paquete de Lacasitos.
Camino pesada y lentamente por el silencioso pasillo. Hasta
que llego a la cocina, dónde escucho como dos voces, una conocida y otra
desconocida, hablan en voz baja. Me paro a escuchar.
-Se lo vais a tener que decir lo sabes ¿no?
-Sí, pero aún es una niña, y ya sabes cómo es, se lo tomará a
mal.
-Eso es responsabilidad suya Mrs Faultkner- Dice con frialdad
la desconocida voz masculina. Mientras se acerca peligrosamente a la puerta.
Rápidamente me muevo hacia la habitación y arrojo la mochila
al suelo. ¿Qué podría ser tan grave que mis padres no me hayan contado aún? ¿Me
han mentido de nuevo? Me dispongo a
coger el teléfono para llamar a Debbie, pero debe de estar enfadada por mi
comportamiento de antes. Vuelvo a suspirar y me lanzo sobre la cama justo
cuando escucho el sonido de la puerta al cerrarse, el tipo se ha ido.
-¿Lena?- Dice mamá asomándose por la puerta.
-Dime.
-¿Qué tal hoy en la escuela?
-Bien, nada nuevo…. Mamá…-Ese era el momento- ¿Quién era el
hombre que estaba en la cocina?
-Era el cobrador de la luz- Lo dice automáticamente, sin
pestañear.- Venga, vamos a comer, papá debe estar a llegar.
-Vale, me muero de hambre.
El cobrador de la luz…. Claro, eso no se lo cree ni ella.
(Vale si, reconozco que es muy corto, pero soy nueva en esto y era para dejaros con la intriga. ¿Quién puede ser el señor que estuvo con la madre de Lena en la cocina?¿ Creéis que Lena irá a esa fiesta? Bueno, os dejo pensando. Muchos besos. Ana <3)
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